Lagares rupestres

Lagares rupestres de Taboexa

En el concello de As Neves y en más en concreto en la parroquia de Taboexa, encontraremos una gran infinidad de vestigios históricos y etnográficos de todos los tiempos como petroglifos milenarios, castros, molinos e incluso dos fabulosos e interesantísimos lagares rupestres.

Estos lagares rupestres de Taboexa se localizan en el Lugar do Mouro, muy cerca del Castro de Altamira, a un par de metros de una roca denominada Laxe dos Penes que se relaciona con ritos de fecundidad y en donde encontraremos diversos petroglifos muy probablemente de diferente cronología que los lagares rupestres de Taboexa. 

La verdad es que cuando buscamos la roca de los lagares rupestres pensábamos encontrar solo uno, pero nuestra sorpresa fue mayúscula al descubrir otro más en el conjunto rupestre y en la misma roca. La primera de las lagaretas descubiertas recibe el nombre de A Pedra da Coviña.

Laxe dos Penes

A veces encontraremos denominados a estos grabados como lagaretas de Taboexa y esto es por que una lagareta no es más que un pequeño lagar. Y si tenéis dudas de lo que es un lagar os contaremos que es un utensilio o artilugio para el prensado de diversos frutos, como la uva, la aceituna u otros y existe una gran variedad de ellos.

Lagar

Los dos lagares rupestres perfectamente visibles y conservados de Taboexa constan de un canal casi circular grabado en la roca que converge en un desagüe bajo el que aparecen sendas pilas o depósitos que tienen una capacidad aproximada de siete litros. Ambos lagares rupestres se construyeron en una roca inclinada para aprovechar la gravedad y provocar que los líquidos vertieran hacia la gran pila estanca situada bajo el desagüe.

¿Para qué servían los lagares rupestres?

El uso y finalidad de los lagares rupestres de Taboexa es algo controvertido, ya que existen varias hipótesis sobre ello. Claro está y parece lógico que sirvieran como lagares para el prensado de algún tipo de fruto y así recolectar su jugo en las piletas. Sin embargo la duda salta sobre cuál sería ese fruto utilizado. 

As Neves se localiza en una zona tradicional e históricamente ligada al cultivo de la vid y por lo tanto a la producción del vino. Es por ello que uno de los posibles usos de los lagares rupestres de Taboexa fuera la producción del preciado vino, exprimiendo la uva sobre la roca para recoger el mosto. Esto provocaría dudas sobre su cronología ya que se cuenta que el cultivo de la vid fue introducido por los romanos en la Península, por lo que la fechas de la posible construcción de las lagaretas de Taboexa se irían hacia los siglos I a.C y II d.C. 

Sin embargo existen dudas si antes había cultivo de vid en Gallaecia y esto no es descartable. Cada vez son más los lagares rupestres de vino que salen a la luz en Galicia en comarcas como la de Monterrei o O Ribeiro, ambas marcadas tradicionalmente por el cultivo de la vid. Lo que no se puede asegurar es si su construcción sea medieval o anterior.

En el caso de estas lagaretas rupestres de Taboexa se hace difícil pensar que fueran romanas por su ruda construcción. Entonces, o ya había vino antes de la llegada de los romanos o estos lagares eran empleados para sacar el jugo a otros frutos. 

Algunos opinan que bien podrían servir para la producción de aceite después del prensado de la oliva. Hace siglos era frecuente ver olivos en Galicia e incluso hace poco cruzar al norte de Portugal y ver numerosos ejemplares de esta especie era más que habitual.

Otra de las posibilidades sería para la producción de licor de zarzarmora o hasta de sidra. Incluso hay autores que creen que este tipo de lagares podrían servir para la elaboración de miel, una vez depositados los panales sobre la roca. Sirvieran para lo que sirvieran estos lagares de Taboexa, parece claro que era una producción intensiva debido a la disposición de hasta dos lagares en un mismo lugar.

No podemos dejar de mencionar la posibilidad de que fueran utilizados como piedras de sacrificios y sus canales recogieran la sangre de las víctimas, ya fueran animales o humanas, pero esta hipótesis es más que discutible y más aún habiendo dos juntos, pues esperemos que los sacrificios no fueran tan masivos.

Cruz

Además de las vistas de la comarca de O Condado y de los valles del Tea y el Miño que nos ofrece esta roca orientada al oeste y por lo tanto a la puesta del sol, en las proximidades podremos ver casas centenarias abandonadas con restos de lagares de vino en sus dependencias, diversos conjuntos de petroglifos, molinos harineros, la ermita de San Bartolomé y como no, el mítico castro de Altamira, cuya silueta nos guiará en nuestro paseo por toda esta zona de Taboexa.

Para llegar hasta los lagares rupestres de Taboexa, lo mejor es hacerlo desde la ermita de San Bartolomé, en donde podremos dejar nuestros vehículos. Después tendremos que ir andando y aunque por un recorrido un poco más largo, lo más recomendable es hacerlo siguiendo la pista que va por el foso del castro de Altamira hasta llegar a un cruce que sube a la derecha, hacia el conjunto de molinos del Lugar do Mouro. Buscaremos el último molino y a continuación un senderito a la izquierda nos llevará hacia las piedras milenarias.

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