En el concello de Crecente y muy cerca del Rio Miño que separa Galicia de Portugal en esta zona, se levantan los restos del Castillo o Torre de Fornelos. Se levantó en una loma a 118 m, aprovechando la defensa del natural del pequeño valle del Río Ribadil.
Hoy observamos en total estado de ruina los restos de la torre de homenaje de unos 19 metros de altura. Alrededor, diversos muros de sillería asoman entre la maleza. Según cuentan las guías del concello, sobre estas piedras se levantó anteriormente una edificación romana de la que no hemos encontrado ninguna información.

Castillo o Torre de Fornelos
Lo único que nos hace pensar en algo romano es la presencia de una vía romana en el concello de Crecente que se dirigía a Tui. Se dice que sobre el siglo X se erigió un monasterio, el cual fue destruido para construir esta torre de Fornelos en el siglo XI.
Año 1158
La primera referencia escrita data del año 1158. Su situación, en el límite con el país de Portugal, fue escenario de grandes batallas como las, Alfonso VII contra su primo Alfonso Enriquez rey de Portugal.

Los Irmandiños
Siglos después (s. XV) fueron los Irmandiños los que destrozaron la Torre de Fornelos de Crecente para que pocos años después la volviera a construir el belicoso Pedro Madruga, quién mantendría aquí grandes batallas contra el Obispo de Tui, Diego de Muros, aliado de los Reyes Católicos, enemigos estos de Pedro Madruga.
Batallas
En una de las batallas, el obispo sitia la fortaleza con 400 hombres contra una defensa de tan sólo 15. Pedro Madruga y sus hombres se resisten en la torre de Fornelos de tal manera con las nuevas armas traídas de Italia, que vencen y vuelven a encarcelar al obispo de nuevo.
Donada
La torre fue donada por Sancho I de Portugal a Doña Aldonza Vázquez de Fornelos y Fernán Pérez Castro fundadores de la Casa de Fornelos.

Patrimonio Histórico Español.
El castillo de Fornelos de Crecente se encuentra bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Para la descripción del monumento hemos recogido un estudio de la revista «CADERNOS de ARQUEOLOXÍA e PATRIMONIO» escrita por Rebeca Blanco-Rotea y titulado «Trabajos arqueológicos realizados en el transcurso de la redacción del Plan Director de las Fortalezas Transfronterizas del Tramo Bajo del Río Miño«: Resumido
Torre cuadrangular sobre outeiro, con alturas desiguales: alzado W más bajo y E–N más altos. Construida en sillería de granito bien escuadrada, en hiladas horizontales a soga y tizón, con doble hoja y relleno de tierra y cachote, asentada a hueso y con huellas de pico y puntero.

Sillares de gran formato, con esquinas romas. Alzado E: dos zócalos salientes y sin vanos visibles por vegetación; es uno de los más dañados, con gran derrumbe en la esquina SE y pérdida importante de altura. Alzado S: conserva dos zócalos en la parte inferior.

Paramento con sillares sobresalientes y hiladas irregulares por problemas estructurales. Presenta una saetera y un vano superior cegado. Conserva grieta importante y elementos (mechinales y ménsulas) que indican un posible acceso elevado mediante patín o escalera lateral.
Alzado W: el mejor defendido, con puerta de arco, posible acceso levadizo y restos de cubierta.
Alzado N: en fuerte pendiente, oculto por la vegetación.

Mismo aparejo y dos zócalos alineados con E y W. Al exterior conserva una saetera inferior, restos de una chimenea y ménsulas de cubierta.
Al interior se identifican cuatro pisos y un sótano: despensa subterránea, semisótano defensivo con tres saeteras, y primer piso con mechinales asociados a la puerta de acceso.

Segundo piso: restos del soporte del suelo; posible acceso exterior y ventanas en N y E.
Tercer piso: documentado por mechinales y ventanas en N y W; posible función defensiva y de control.
Se conservan restos de una escalera interior y un camino perimetral alrededor del outeiro, hoy reutilizado.
Desde el camino hacia la caída del río Ribadil, el terreno está aterrazado. En la ladera W del outeiro parecen detectarseunas estructuras o caminos en zigzag que parten del camino principal hacia la zona alta y más llana observada delante del alzado W de la torre, donde se emplaza la entrada a la misma. Se observan también algunas construcciones en piedra sin una forma definida, que podrían estar conteniendo este camino de subida. Aunque para poder determinar con mayor certeza el tipo de estructuras a que corresponden, habríaque llevar a cabo una limpieza de la zona.»













