Pozo do Inferno - Ribadil

Pozo do Inferno, fervenza, molinos y aldea abandonada

El río Ribadil nace en A Cañiza y desciende formando una depresión hacia Crecente para entregar sus aguas al Miño. Por ser afluente de este forma parte de el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) que comprende el Miño y sus afluentes desde Frieira hasta su desembocadura en A Guarda.

En el lugar de Agra en la parroquia de Vilar, el río Ribadil discurre encajado y forma una bonita cascada y unas fantásticas pozas dignas de visitar. El lugar ha sido acondicionado con pasarelas y con el denominado Miradoiro do Pozo do Inferno sobre el mismo río en febrero de 2018 y forma parte del denominado Sendeiro de Vilar.

Fervenza Pozo do Inferno
Fervenza Pozo do Inferno

Además del río y la fervenza el lugar esconde varios elementos etnográficos interesantes. Por un lado y muy cerca de la cascada se sitúa el puente de piedra de un solo arco (A Ponte) que posiblemente cuente ya con más de 200 años. Su estrecha calzada no cuenta con pretiles y se encuentra asfaltada lo que permite aún hoy el paso de vehículos a motor de un paso local.

Molino harinero

Por encima de este puente existen los restos de una industria hidráulica que aprovechaba el agua del Ribadil mediante un gran canal que aún se puede observar. Se trata de los restos de una central eléctrica que suministraba energía a las localidades vecinas en la primer mitad del siglo XX. El acceso a este es complicado pues la vegetación se comen los accesos. Aunque también hemos encontrado restos de una sierra por lo que su actividad como aserradero podría haber sido anterior.

Mirador
Mirador

Junto al Pozo do Inferno existe un pequeño antiguo molino harinero cuya actividad también parece haber sido larga pues los restos de su cubierta de teja y su caja de harina de cemento prueban su uso en el siglo XX. Como curiosidad debemos saber que de las dos cascadas más grandes, la de arriba, es artificial, ya que entre las rocas se construyó una presa de piedras con el fin de desviar el agua hacia este molino por un canal que aún veremos y que pasa bajo una gran roca.

Puente
Puente sobre el Ribadil

Además muy cerca, siguiendo el camino en dirección oeste, encontraremos los restos de una aldea abandonada con varias casas centenarias de piedra y cubiertas por la vegetación, aunque alguna de ellas también con una actividad no muy lejana. Si seguimos el camino comprobaremos las terrazas artificiales habilitadas para cultivos y un camino que conserva partes de su empedrado original que llega hasta el núcleo de Os Fernández.

Restos de una fábrica hidráulica
Restos de una aldea

Más fotos

MAPA – LOCALIZACIÓN

Además de seguir la ruta de senderismo hay varias formas más directas de llegar aunque nosotros os mostraremos dos de ellas. La primera sería andando desde el núcleo de Os Fernández y la otra en vehículo desde Mandelos. Os dejamos el mapa que creamos para su localización.

5 comentarios en “Pozo do Inferno, fervenza, molinos y aldea abandonada”

  1. Gerardo J. Blanco Alberti

    La fábrica al que hacéis mención pertenecía a mi familia y no era un aserradero sino una pequeña central eléctrica que suministraba energía a los vecinos de mandemos. Mi abuelo a parte poseía un taller de caldereta.

  2. En primeiro lugar, este sitio non se chama As Barrondas, As Barrondas e unha zona moito mais arriba, a beira da estrada Caniza-Crecente, o Pozo do Inferno atopase en Agra. Segundo, como ben dixo Gerardo, a “Fabrica da Luz do Gerardo” que así era como se coñecia, non era un serradoiro, o serradoiro esta un chisco mais adiante se se vai por o sendeiro por a beira do rio cara o norte, e do que inda me lembro vagamente de velo con piso e tellado, inda que xa non en funcionamento. As augas “sobrantes” do serradoiro despois de mover as pas, caian cara o rio e movían dous muíños mais dos que inda se ven restos.
    Un veciño de Mandelos

    1. Grazas polo comentario, rectifico o das Barrondas. Xa ninguén dubida do uso como central eléctrica da fábrica. Pero teño que engadir que dentro dos seus muros había unha serra, igual que noutros serradouros. Non digo que a sua labor fora de aserradero, pero por algunha razón hai os restos da serra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *