Virxe do Camiño

Ermita de A Virxe do Camiño de Crecente

Tenemos ante nosotros una secular ermita perdida en una ladera del valle del Miño, en el concello de Crecente. Su situación, en medio de la nada y su advocación a la Virxe do Camiño (Virgen del Camino) nos hace pensar que por aquí discurrió una ruta cuyos orígenes se remontan muchos siglos atrás.

Y así fue, ya que cuentan que este ramal era utilizado por los peregrinos que llegaban de Portugal en su viaje hacia Santiago de Compostela. Los caminantes cruzarían el río Miño por la barca de A Frieira después de pasar por el puente de Cevide en Portugal, la famosa localidad que tiene el punto más al norte del país vecino, “en donde empieza Portugal”. La ruta también acogería peregrinos que llegaban desde la zona de Crecente para continuar hacia A Cañiza.

Portada de la ermita de Crecente

También es posible que el camino fuera utilizado por arrieros que llevaban su mercancía, sobre todo vinícola, hacia el norte de Galicia, aunque sin embargo, en el mapa de Fontán de mediados del XIX no aparece por aquí ya ningún camino.

El origen de la iglesia actual de A Virxe do Camiño se remonta posiblemente al siglo XIII o XIV, aunque las historias se pierden aún mucho más en el tiempo. Una leyenda nos remonta la fundación de la ermita al siglo X, cuando un caballero llamado Mendoza, herido por el diablo, tiró una piedra exclamando: “me valga Dios, Sano Juan, las tres misas de Nadal y la Virgen del Camino”. En el lugar donde cayó la piedra fue el elegido para la construcción de la ermita. La tradición nos habla también que sobre una viga que está en el presbiterio aparición la imagen de la Virgen en el año 1487 sobre una viga de madera. La talla es de origen románico, forrada de plata y policromada.

Lo más destacable de la capilla es su fachada. En ella se conserva un antiguo y hermoso arco apuntado de transición entre el románico y el gótico. Este se encuentra bajo un pórtico formado por piedra, madera y teja a dos aguas. Sobre el arco se localiza una pequeña espadaña.

Dos piedras labradas que forman el muro de la iglesia nos muestran dos fechas diferentes, probablemente de dos reconstrucciones diferentes. En una de ellas se puede leer la fecha de la reedificación de la iglesia, el 1619: “ESTA CAPILLA MANDO REEDIFICAR JOAN PER : / BAILLºN . N . DE CRESTE/ ANO 1619.” (Esta capilla la mandó reedificar Juan Pérez Baylón de Crecente en el año 1619).

Pero no fue esta la única reforma que pasó la pequeña ermita, ya que tanto en 1763 como en 1916 sufrió diferentes modificaciones. En la otra inscripción se lee algo como “PRDIBTºA / AND1887”.

La ermita de A Virxe do Camiño de Crecente se encuentra debajo de una bonita carballeira en donde se celebra una romería en honor a la Virgen el 15 de agosto. Como curiosidad comentar que en épocas anteriores y en temporadas de sequía, los vecinos partían en procesión desde sus respectivas parroquias con sus santos para rogar un cambio de clima favorable.

Cruzando la carretera nos encontraremos con una cruz sobre una gran roca. En ella se encuentran labradas dos figuras que representan a Jesucristo, en el lado que mira a la capilla y supuestamente a la Virgen aunque su desgaste hace casi imposible su identificación. Cuentan que esta cruz podría ser románica. Bajo ella y sobre la roca parece dibujarse otra cruz natural formada por las grietas de la piedra.

Cruz

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