Si en la actualidad el hombre es un peligro y una amenaza para el canis lupus (el lobo), en los siglos anteriores era el lobo el que representaba una amenaza para el hombre.
El lobo es un animal protegido que todavía convive con viejos miedos y conflictos no resueltos entre el monte, el ganado y quienes lo habitan. Es verdad que hay ataques a ganado en la actualidad, pero son tan escasos que algún organismo competente debería tomar cartas en el asunto e indemnizar debidamente a los ganaderos.
Foxo do Lobo de Campo
Los foxos de lobo, eran trampas ancestrales, fabricadas con piedra, pacientemente erigidas, entendiendo la montaña a la perfección. No se trataba de lugares de odio, nacían de la pura necesidad. Buscaban el equilibrio, nunca, el exterminio.

En épocas pasadas, los lobos vagaban libres por las sierras y la poca seguridad del ganado provocaba que fueran muchas veces atacadas por los cánidos.
Esto y seguramente una superpoblación de lobos hizo que el hombre tomara medidas ya desde épocas medievales. Para ello se construyeron multitud de recintos llamados «foxos de lobos» repartidos por toda Galicia. Para ello se aprovechaban las laderas de las montañas en las sierras.
«Foxos de lobos»
Se trataban de recintos normalmente en forma de «V» hechos por piedras que formaban altos muros y que conducían hasta el vértice, en donde había un recinto, normalmente circular, que era provisto en su fondo de palos en punta y otros objetos mortales para el lobo.
Se solían organizar batidas cierto día de la semana. Los lugareños se juntaban y emprendían camino hacia la sierra provistos de objetos que al chocar provocaran ruidos que asustaran al lobo y así poder conducirlos hasta el recinto en forma de «V». Una vez allí, el lobo no tendría escapatoria y o bien era aniquilado o conducido hasta el foso donde caían y morían.

Aquí, en Covelo, existe una muestra de foxo parcialmente reconstruido. Se localiza en la Serra do Suído, a muy escasos metros del límite con el concello de Fornelos de Montes, en un lugar conocido como Os Foixos (930 m), en honor a esta estructura. Este foso además presenta una característica muy curiosa en su estructura, pues tiene un muro que divide la «V» en dos. En su vertiente Este el muro del foso está acabado con un chozo, que es una pequeña construcción de piedra que era utilizado desde tiempos inmemoriales como refugio de pastores. Los muros laterales tienen una longitud que supera los 100 metros y el central alcanza los 40.














Por lo que parece, tu no tienes ganado en el monte ni tienes mucha idea sobre el tema. Deberías invertigar e hablar más con las personas afectadas antes de escribir barbaridades.
Si, ya sé que los intereses particulares están por encima de todo.