Batán de Mezonzo

Fervenza, batán y molinos de Mezonzo

En el concello de Vilasantar y muy cerca de la fantástica iglesia románica de Mezonzo, encontraremos un rincón natural y etnográfico de gran interés formado por el río das Gándaras, afluente del Tambre.

En este lugar de Mezonzo, el río das Gándaras se encaja en un estrecho valle y pasa a los pies del Castro do Batán, poblado castrexo que aprovechaba la depresión formada por el río para su defensa. Un poco después forma un gran meandro antes de pasar por el lugar de O Batán.

Fervenza do Batán o Fervenza de Mezonzo

Aquí el río salva un desnivel de unos 15 metros y lo hace en forma de cascada. Es la Fervenza do Batán o Fervenza de Mezonzo. Este salto de agua está envuelto en una entorno natural bien conservado, formado por castaños, carballos y otros árboles autóctonos. Podremos observar la belleza de la cascada desde arriba y a sus pies.

Fervenza do Batán

Batán de Mezonzo

El topónimo «batán» hace referencia a un ingenio hidráulico compuesto de mazos para abatanar tejidos. Y esto es porque en este lugar de Mezonzo existe un conjunto etnográfico en donde un batán es el protagonista. El hecho de que el nombre del lugar se refiera a este molino ya nos da una pista de la antigüedad del llamado Muíño de Mezonzo o Muíño do Batán.

Este molino de batán no era la única construcción de este lugar, ya que el conjunto lo completaba un molino de moler y un antiguo «mazadoiro de lino». 

Rueda vertical

Tenemos referencias de este conjunto en el llamado Diccionario Madoz publicado en el año 1846. En él se menciona que había en Mezonzo «varios telares caseros, un batán y 2 molinos».

Pero realmente es muy probable que el Batán de Mezonzo se relacione con los monjes del cercano monasterio de Mezonzo y su origen se remonte al siglo XII. Siglos de trabajo vivió entonces este batán, pues no fue hasta el año 1953 cuando cesó su actividad.

A partir de ahí queda en abandono hasta que en el año 2001 fue restaurado por parte de la Deputación da Coruña. Incluso su mecanismo fue recuperado creando nuevas piezas para su puesta en funcionamiento. Aprovechando la caída del río y la Fervenza do Batán el agua se llevaba por un canal de piedra hasta la rueda vertical de 3 metros y 16 palas.

El Batán de Mezonzo es de propiedad privada y pertenece a una familia conocida como «Os Bataneiros de Sandá».

Interior del molino

Molino de Mezonzo

En la orilla opuesta y cruzando un puente de madera llegaremos a un molino de agua cuya finalidad era la producción de harina. Se restauró en el mismo año que el batán. Sus muros son de mampostería y se cubre con teja a dos aguas.

Molino de O Batán

Mazadoiro de lino

A los pies de la cascada podremos ver los restos de algún muro junto al río. Se trata de los restos del mazadoiro de lino.

Ingenios Hidráulicos Preindustriales a lo largo del Río das Gándaras, Vilasantar

Si queréis saber mucho más detalles sobre este conjunto etnográfico y otros del mismo río, os aconsejamos ver este trabajo de Jacinta Saavedra Penas. Además, aprenderemos a fondo cómo funcionaban y las partes y piezas que formaban este tipo de ingenios hidráulicos.

Ruta dos Muíños das Gándaras

Por este lugar de la Fervenza de Mezonzo pasa una ruta de 6 km en la que podremos ver hasta 22 molinos, los cuales algunos de ellos están rehabilitados, como en el caso de batán y el molino nombrados. La ruta comprende desde el nacimiento del río hasta su desembocadura en el Tambre.

Batán da Fervenza de Mezonzo

Aquí tenéis el enlace del concello de Vilasantar para tener una mejor idea de la ruta.

Más fotos

Mapa – Localización

2 comentarios en “Fervenza, batán y molinos de Mezonzo”

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