Monasterios de Toxosoutos

Monasterio de Toxosoutos | GALICIA MAXICA

En el concello de Lousame, a un poco más de 1 kilómetro de los límites del municipio de Noia existe otro fantástico ejemplo de unión entre el arte, la naturaleza y la historia. Se trata de la ubicación de Iglesia San Xusto de Toxosoutos o Toxo Soutos que en su día fue un esplendoroso monasterio. Esta se levanta a los pies del Río San Xusto, afluente del Sóñora o Traba que desemboca en la Ría de Noia. En este lugar, cerca de la carretera C.543 y a una altura de 350 m se encontraba un ermita románica en el siglo XII dedicada a San Xusto y San Pastor.

Monasterio de Toxosoutos

Se sabe que entre los años 1129 y 1133 un tal Pedro Crescón, monje de San Paio de Alteares la donó o vendió a los caballeros Froylán Alonso y Pedro Muñiz de Carnota para retirarse de su vida militar y acogerse a la regla benedictina. Estos pertenecían a la corte de Alfonso VII lo que les valió rápidas concesiones por parte de este y del Obispo Xelmírez. Pronto tendrá posesiones por gran parte de Galicia e incluso en otras provincias fuera de Galicia, como en Zamora y alguna en Portugal (Paredes). En los años posteriores sus posesiones fueron creciendo convirtiéndose en uno de los monasterios con más riqueza de Galicia. Esta enorme cantidad de posesiones tan alejadas hizo necesario la formación de prioratos que se encargaran de la administración de estas.

Ya en el siglo XIV el monasterio fue perdiendo fuerza debido a las presiones nobiliarias y también eclesiásticas que suspiraban por las riquezas de Toxosoutos. Así fue como poco a poco fue perdiendo parte de sus posesiones y a comenzar su debilidad. En 1504 por fin se anexionó al Monasterio de Sobrado dos Monxes y pasó a la orden cisterciense. Con este cambio sus posesiones restantes pasaron a engrosar las riquezas del monasterio de Sobrado. Siglos después la invasión francesa y la famosa desamortización de 1835, llevaron al monasterio al abandono

Fervenza

La grandeza de sus días quedó convertida en ruina y destrucción. Lo que quedaba del antiguo monasterio fue vendido a particulares por lo que en el lugar prácticamente no quedo nada. Un ejemplo de esta pérdida fue la venta por parte del párroco en 1921 del hermoso claustro románico que lo vendió al Vizconde de San Alberto (José Varela de Limia) para incluirlo en el interior del Pazo Pena Douro, en Noia. La operación le costó al Vizconde 2000 pesetas que sirvieron para costear diversas obras de la iglesia parroquial. La operación contó con el beneplácito del arzobispado de Compostela.

Foto de Toni Corrales

Hoy el lugar es un espléndido rincón rodeado de naturaleza en donde sobreviven unos pocos restos del antiguo cenobio. Existen unas pocas dependencias rehabilitadas en donde ocupa el centro la sobria iglesia parroquial barroca del siglo XVIII que tiene un gran torreón adosado a la izquierda de la fachada.

Iglesia de Toxosoutos

El río San Xusto forma en este lugar un espectáculo único en forma de fervenzas y rápidos en donde destaca por su grandeza una de ellas que salta en vertical unos 6 m de alto. La zona está acondicionada con diversos senderos con pasarelas de madera para observar el fantástico espectáculo. Al lado existe un área recreativa e incluso un establecimiento hostelero.

Localización – Mapa

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete solo con el correo electrónico!
Happy Galicia Máxica