Os presento el monumento más secreto de Galicia, el capitán Nemo y sus buzos. Su magia reside en que dependiendo de cuándo lo visites, podrás verlo… o no. Ahora te explico el por qué.
Es sin duda, un monumento vivo que tiene en las mareas su telón más especial. Son ellas las encargadas de hacerlo visible… y también de hacerlo desaparecer.
El Capitán Nemo y sus buzos
Antes de nada, deciros que las fotos fueron tomadas antes de la restauración de las esculturas. Sobre ellas se llevaron a cabo labores de limpieza, ya que durante más de 21 años pasaron a formar parte del hábitat de los moluscos más famosos de la ría. Fueron ellos los encargados de dotarlas de esa característica pátina marina, pintándolas de un intenso color verde mar.
Inauguración 2004
El mágico grupo escultórico fue inaugurado en el 2004 y desde este año ha cambiado las vistas de la Ría. Probablemente has contemplando la Illa de San Simón en tu paseo por la playa de Cesantes quizás lo que no sabías es que debajo del mar estaban esperando a que las descubrieras e inmortabilizaras con tu ojo.

Autor Moncho Lastra
Muchos desconocen esta obra de arte del escultor Moncho Lastra (Moncho García Merino) ese escultor gallego que fue conocido por su capacidad para integrar sus obras en el entorno natural, desde aquí mi agradecimiento a su gran legado. Las esculturas fueron fundidas en bronce por Sergio Portela.
Peso del conjunto
La estatua del Capitán Nemo (sobre el pedestal) ronda los 800–1.000 kg sin contar la base de piedra. Y cada uno de los buzos pesa aproximadamente entre 300 y 500 kg.

Restauración octubre de 2025
En la actualidad se restauraron con una inversión de 14.500 €
Ubicación
El monumento se encuentra en un lugar privilegiado de la ría de Vigo, entre la playa de Cesantes y la histórica San Simón, en el municipio de Redondela.
No está sobre tierra firme, está en el medio del mar por lo que su aspecto cambia constantemente con el ritmo de las mareas. Cuando la pleamar cubre la base de la escultura, parece emerger directamente del agua. En cambio, durante la bajamar, el mar se retira y deja al descubierto los dos buzos que acompañan al Capitán Nemo, revelando la obra casi al completo. Elige bien el momento del día para descubrir este secreto gallego.













