En Ribeira, en el extremo más occidental de la península do Barbanza, se levanta un pequeño monte de 210 metros de altura. Desde este monte podemos obtener una de las mejores panorámicas de la entrada de la bocana de la Ría de Arousa y de gran parte del Parque Natural de Corrubedo, así como su pueblo y el cabo que lleva su nombre.
Castro da Cidá en Ribeira
El castro da Cidá de Ribeira es un conjunto arqueológico de la Edad del Hierro, rodeado por tres líneas de muralla. En su parte más elevada se conservan restos de viviendas de planta circular y cuadrangular.
Más de 2500 años
Este sitio tan estratégico lo eligieron hace más de 2500 años para el asentamiento de una comunidad humana pertenecientes a la llamada y conocida como cultura castrexa.

20.000 metros cuadrados
El conjunto comprende unos 20.000 metros cuadrados y hoy una pequeña parte se encuentra excavada y acondicionada para su disfrute. En los flancos Este y Norte se encuentran perfectamente defendidos por los enormes terraplenes que hacía casi imposible su asalto por este lado.

Un lugar Sagrado
En la parte más alta de la montaña, cerca del vértice geodésico, encontramos una gran roca con varias marmitas y canales que posiblemente tengan un pasado sagrado y ritual.

Relaciones comerciales
Al estar muy próximo a la costa, se podría pensar que esta «ciudad» pudo haber mantenido relaciones comerciales con otras comunidades y civilizaciones llegadas desde diferentes puntos de la península y del Mediterráneo. Su posición estratégica, dominando la costa y la entrada de la ría de Arousa, habría facilitado el contacto con otras poblaciones a través de las rutas marítimas, favoreciendo el intercambio de productos, conocimientos y costumbres.

El origen de su nombre
El nombre de «Cidá» proviene de la palabra gallega «cidade» que en castellano se traduce como «ciudad».
Son muchos los asentamientos esparcidos por Galicia que recibieron este nombre o uno muy similar ya que desde hace siglos se conocía la existencia de estos, aunque no se comprendieran muy bien cuales fueron sus orígenes. Así fue como alrededor de estos se crearon numerosas leyendas y cuentos en relación a los «mouros» o similares, habitantes estos de todo aquello que nos era desconocido e incomprensible.

Restos de una garita de vigilancia
En la zona excavada de las viviendas podremos ver una construcción cuadrada que conserva sus cimientos sobre otras viviendas circulares castrexas. Por ello sabemos que son los restos de una garita de vigilancia de la entrada de la ría del siglo XVIII.

Pedra de A Rá
Por debajo del castro da Cidá, hacia el oeste, se levanta la roca conocida como de A Rá (la Rana), en la cual se había construido un mirador para observar las maravillosas vistas que desde aquí se divisan y se ha retirado.
Qué ver cerca
No debemos olvidar que muy cerca está el llamado Parque de San Roque.














