En la misma entrada de la aldea de Paredes llegando desde la iglesia de Serantes encontraremos un buen conjunto de hórreos de características propias de la comarca de O Ribeiro.

Paredes pertenece a la parroquia de Serantes y por ello al concello de Leiro. No llega a los cien habitantes en la actualidad, pero en un pasado no muy lejano la situación era bien distinta, como en casi todo el valle del Avia y la Comarca do Ribeiro.

Prueba de ello es la existencia en Paredes de un conjunto de hórreos compuestos por veintiuna construcciones tradicionales de este tipo.
Gran parte de los hórreos fueron rehabilitados. Se componen de piedra y madera con cubierta de teja a dos aguas. Algunos de ellos tienen la cámara hecha totalmente con madera. Son característicos de los siglos XIX y XX. Además de este conjunto de hórreos, en Paredes tenemos alguno más dispersado por la aldea.

Junto al conjunto también veremos un gran lavadero también rehabilitado que usa el agua del Regato do Foxón, afluente del río Avia. Completa el área etnográfica de Paredes una serie de seis molinos sobre el agua y una área recreativa.

No olvidemos visitar las dos iglesias románicas que están muy cerquita de aquí. La de Santo Tomé de Serantes y la de San Miguel de Lebosende que se localiza en dirección a Leiro.















Q son los hórreos, con que finalidad fueron construidos
Entre las estructuras más visibles y reconocibles de Galicia se encuentran los hórreos. Un valioso patrimonio.
A simple vista, estas pequeñas casas elevadas, hechas de piedra o madera con tejado inclinado y generalmente adornadas con cruces o pináculos, eran lugares de almacenaje.
Su propósito era práctico se utilizaban para guardar y almacenar cereales y otros alimentos cosechados en el campo. Al estar elevadas sobre pilares de piedra, impedían que la humedad del suelo o los animales, especialmente las ratas, dañaran las cosechas.
Verás en la parte superior de cada pilar, piezas circulares que impidían que los roedores subieran al interior.
En el húmedo clima gallego, las ranuras laterales que tenían los hórreos permiten la circulación del aire y así mantienen la comida seca, algo imprescindible para que no se estropease.
Además de todo lo que te he contado sobre su uso, decirte que el hórreo también tiene un valor simbólico representa la vida rural gallega, el trabajo del campo y el conocimiento de las generaciones que dominaron la adaptación ambiental. Por este motivo,hoy se conservan y cuidan como parte importante del legado de Galicia. Un saludo