Puente colgante del Tambre

Puente colgante del Tambre

En las proximidades de la central hidroeléctrica del Tambre encontraremos un puente colgante que cruza el río y une las orillas de Noia y Outes.

Para localizarlo basta con llegar hasta la famosa edificación de la central eléctrica del Tambre diseñada a mediados de la década de los años 20 del siglo pasado por el gran arquitecto gallego Antonio Palacios. Allí tenemos un pequeño aparcamiento y a continuación deberemos seguir andando.

Central eléctrica de Antonio Palacios

Entramos al recinto y pasamos junto a un establecimiento hotelero, la propia central y llegaremos a una pequeña área recreativa. A tan solo unos metros tenemos el gran puente colgante del Tambre.

Jardín de la central

¿Cuántos años tiene este puente?

No lo sabemos con seguridad, pero por lo que hemos podido comprobar en una ortofoto del vuelo americano de la serie C de los años 67-68 ya estaba construido. No es así en la serie anterior de fotografías de los años 56-57, por lo que probablemente el puente colgante del Tambre sería construido en la década de los años 60.

El puente colgante tiene unos cuarenta metros de longitud y sus cables principales se sujetan en dos torres de hormigón situadas en ambas orillas. Como otros puentes colgantes de Galicia probablemente se construiría para dar acceso a pescadores a ambas orillas.

Hoy es una atracción del concello de Noia junto al edificio de Antonio Palacios que cobija la central de turbinas de la actual presa de Barrié de la Maza, situado cinco kilómetros río Tambre arriba. Además, desde las inmediaciones podremos seguir las rutas de senderismo que discurren por el valle del río Tambre.

Puente colgante del Tambre desde la otra orilla

Este rincón y gran parte del valle del río Tambre en donde se localiza el puente colgante está formado por un infinito «bosque» de eucaliptos.

Vista desde el puente colgante del Tambre
Paseo

Más fotos

Mapa – Localización

2 comentarios en “Puente colgante del Tambre”

  1. Pues nada, iremos por ese maravilloso lugar cuando talen ese «bosque» de eucaliptos que nunca se debió instalar para extinguir el sí maravilloso bosque Atlántico que debemos recuperar todos los galleg@s.
    Las comunidades de montes y el gobierno de la ccaa son culpables de este desastre ecológico. Es destrucción de un ecosistema.
    Las personas de bien deben oponerse totalmente a este tipo de conducta amoral, se mire por donde se mire.
    Gracias.

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