100_9132

Puente de Ponte Sampaio

El río Verdugo vierte sus aguas sobre la Ría de Vigo en la pequeña localidad pontevedresa de Ponte Sampaio. Es aquí, en su desembocadura, donde nos encontraremos no sólo con un símbolo de la comarca y de la provincia, sino con todo un verdadero símbolo de Galicia. Se haya localizado una parte en el concello de Soutomaior, con Arcade en su margen derecho y en frente la citada localidad de Ponte Sampaio, perteneciente ya al Concello de Pontevedra.

Ponte Sampaio

Construido casi seguro sobre una antigua cimentación romana ,el puente de Ponte Sampaio, con sus 144 metros de largo salva las aguas del río gracias a sus diez ojos apuntados y semicirculares y a los robustos tajamares que se apoyan sobre roca y que se enfrentan a las corrientes del río Verdugo. La primeras referencias que se tienen de este puente datan de los siglos X-XI, cuando es llamado “Ponti Sancti Pelagli de Lutto” (Puente de San Paio de Lodo) y era propiedad de los Condes de Borgoña. Se dice que en las proximidades de este puente se localizaba la legendaria fortaleza de San Paio de Lodo, lugar donde se enfrentaron los ejércitos de Doña Urraca y el Arzobispo Gelmírez. También se cuenta que unos años antes, en 997, Almanzor lo cruzó destrozando la fortaleza que lo defendía.

Arcos
Tajamares

Aquel que quisiera cruzar el río por el puente tenía que pagar un peaje, pero gracias al Arzobispo compostelano Diego Xelmirez esto se acabó en el siglo XII. El puente que hoy conservamos presenta profundas modificaciones y reconstrucciones llevadas a cabo en los siglos XVI y XVII.

Pero sin lugar a dudas el acontecimiento más importante de este lugar fue la heróica batalla de Ponte Sampaio que enfrentó a las poderosas tropas francesas, comandadas por el general Ney y Soul, ante las milicias populares y el ejército español. A finales de Marzo de 1809, los gallegos recuperaron las plazas de Vigo, Tui y Pontevedra, hasta que el Sexto Cuerpo del ejercito francés se retiró. Unos meses más tarde, entre los días 7 y 8 de junio, los franceses volvieron con nuevas tropas para recuperar las tierras perdidas y tenían que atravesar el puente. Pero fue aquí, donde el empuje popular y el heroicismo de las milicias lograron detener al desesperado invasor francés y hacerlos retirarse definitivamente de tierras gallegas.

Se cuenta que las milicias, ante la escasez de armas de guerra, crearon con unos gruesos troncos verdaderos cañones, que fueron llamados “canon de pau” (cañón de palo), capaces de resistir hasta doce explosiones ocasionadas por los disparos. Numerosas placas conmemorativas se dispersan por el lugar, no siendo este el único sitio donde esta batalla ha sido homenajeada. En 2009 se celebra el doscientos aniversario de dicha batalla. La misma Emilia Pardo Bazán (1851-1921), describió este hecho de la siguiente manera: “Pontesampaio es una página viviente de gran honor para Galicia y España: es un hecho tan digno de ser recordado como los de Zaragoza, Cádiz, Bailén y otros muchos en donde se retrata el indomable valor de la nación española”.

Este puente ha servido, como mínimo durante 1000 años, para unir dos comarcas geográficamente divididas por el río Verdugo. A pesar de su antigüedad, aún hoy, sigue soportando el tráfico de vehículos, pese a que desde hace varios años las dos riberas se encuentran unidas unos 500 metros río abajo por los puentes de la nacional 550, Tui-A Coruña y por el de ferrocarril. Al lado de estos se construyó también el del AVE.

En las proximidades del viejo puente disfrutaremos de un área recreativa que cuenta con parque infantil, mesas, campo de fútbol e incluso una playa fluvial a orillas del río. En los alrededores también podremos observar bonitos ejemplos de viviendas rústicas y motivos ornamentales, como placas conmemorativas de la batalla y una bella imagen de la Virgen del Carmen.

Más fotos

Localización – Mapa

1 comentario

  1. Para mi el pueblo más bonito allí he pasado las mejores vacaciones de mi niñez
    Es el pueblo de mi padre y yo le tengo mucho cariño y siempre esta en mi corazón

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *