iglesia de Hospital do Incio

Iglesia San Pedro Fiz de Hospital do Incio

Ante nosotros otro templo único en Galicia y en casi toda Europa Occidental, la iglesia de Hospital do Incio. La leyenda cuenta queesta hermoso templo fue construido en un solo día por el diablo al igual que otras muchas construcciones a lo largo de Galicia cuyo origen se pierde en los tiempos al igual que otras que también fueron construidas en este breve espacio de tiempo, pero no por el diablo sino por los “mouros”.

Iglesia de Hospital do Incio

La iglesia de San Pedro Fiz, en Hospital do Incio, a 710 m de altura, es única debido a su material de construcción, levantada en mármol azulado propio de la zona y extraído en una cantera cercana. Pero también la hace única el hecho de poseer un ábside semihexagonal frente la habitual forma circular.

Portada

El topónimo “hospital” se localiza en varios lugares de Galicia en referencia a la antigua ubicación de hospedajes y hospitales para peregrinos en camino hacia Santiago y hacia Finisterre o Muxía.

Debemos la construcción de la iglesia de Hospital do Incia a la orden de San Juan de Jerusalén, que junto a los templos de Portomarín y Quiroga pertenecía esta iglesia. Prueba de ello es el enterramiento de uno de sus comendadores, fray Alvaro de Quiroga, cuya sepultura se encuentra bajo una hermosa estatua yacente.

Fachada principal

Parece ser que este conjunto arquitectónico estaba formado por una fortaleza, una hospedería, un hospital y la iglesia. Su situación se debía al discurrir por este lugar de una variante del Camino de Santiago y su finalidad era acoger a peregrinos en su visita a la Catedral del Apóstol. La torre campanario que hoy vemos sería una de las torres defensivas reconstruidas posteriormente y transformada en lo que vemos hoy. Parte de la fortaleza también se empleo en el siglo XVI para construir el anexo panteón de los Señores de Quiroga.

Árbol centenario

El ábside hexagonal está precedido de un tramo recto que comunica con la nave por medio de un arco de medio punto doblado que descansa en unas columnas con capiteles ricamente decorados que contrastan con la ausencia de ornamentación que hay en las arquivoltas. Los capiteles de las columnas del ábside se decoran con motivos geométricos o con vegetales muy estilizados y la bóveda que lo cubre es nervada. En el interior se guardan interesantes tesoros artísticos como el crucificado, que según algunos estudiosos lo llevarían hasta el mismo siglo VII, aunque otros afirman un carácter contemporáneo a la iglesia. También destaca un crucifijo gótico de madera y una valiosa talla de la Virgen de la Leche de la misma época.

Su fachada presenta dos contrafuertes que enmarcan la portada que es lo más salientable del exterior, portada con cuádruple arquivolta semicircular con boceles y medias cañas con bolas y círculos. Estas arquivoltas descansan en otras tantas columnas con su fuste liso y sencillos capiteles. En el tímpano se representa una cruz de Malta, símbolo de los caballeros de la Orden de Jerusalén y la corona real. Todo el conjunto de la portada presenta un enmarcado curioso a modo de decoración en zig-zag.

Además de la torre existe otro edificio que pudo formar parte de la antigua fortaleza de cuyo centro cuelga una cadena que se relaciona con el derecho medieval de asilo según el cual cualquier persona que alcanzase esta sin ser apresado tendría total impunidad por el hecho de acogerse a este derecho mientras permaneciese dentro de estas dependencias. En el lado sur existe un porche anexo con otra portada con dos arquivoltas y en la que también se representa la Cruz de Malta.

Si el conjunto artístico es espectacular, también lo es su entorno natural, así como el gran castaño que se encuentra junto a la iglesia que hace honor a la historia centenaria de este templo.

A pocos kilómetros tenemos las ruinas del Balneario de A Ferrería do Incio.

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