Fragas do Eume

Fragas do Eume | GALICIA MAXICA

As Fragas do Eume es uno de los seis Parques Naturales de Galicia. Nada más entramos en las Fragas del Eume nos daremos cuenta del porqué de la denominación de esta denominación. Nos encontramos ante uno de los bosques costeros atlánticos mejor conservados de Europa. El río Eume nace en la Sierra do Xistral, a 880 m de altura. En su viaje diferentes arroyos van vertiendo sus aguas para ir engradeciendo este gran río gallego. Su carrera se ve cortada por un gran embalse construido entre 1955 y 1960. Pero después de aquí es donde sus aguas y la de sus afluentes se encajonan en un valle granítico, convirtiendo el paisaje, las aguas y la vegetación en arte.

Información

El Parque Natural de “As Fragas do Eume” fue declarado en 1997. Su superficie ocupa 9.125 Ha. y cada año alcanza una cifra de visitantes cercana a los 70.000. Ocupa parte de los concellos de Cabanas, A Capela, Monfero, Pontedeume y As Pontes. La opción más cómoda para ir es llegar hasta la población costera de Pontedeume, que como su nombre indica el Eume pasa y desemboca en esta villa. Después tan sólo seguir el curso, aguas arriba, del famoso río. Una indicación nos indicará la pequeña carretera a seguir para adentrarnos en el verde valle. Pronto la vegetación se hace más densa y pronto veremos las aguas cristalinas de los afluentes agrandar la viveza del río que cada vez se encajona más.

Puente colgante en As Fragas do Eume

Leyenda

Cuenta la leyenda que con el Eume nacieron dos ríos más en la misma sierra, el Sor y el Landro. Dios prometió que al primero que llegase al mar le daría a un hombre todos los años como ofrenda. Los tres pactaron que recorrerían juntos el camino y llegarían al mismo tiempo. En un lugar, cansados de su viaje, decidieron descansar. Uno de ellos despertó primero y traicionándolos emprendió el viaje hacia el Océano. El otro, al abrir sus ojos y comprobar que faltaba uno, abandonó el lugar también dejando sólo al Eume. Así el Eume, al despertar, enfurecido y embravecido, emprendió el viaje saltando todo lo que se le interpuso en el camino, formando valles y saltos hasta llegar antes que los dos traidores. Así, estos, quedaron relegados a simples afluentes. Hasta la construcción de los embalses, el Eume, todos los años se llevaba la vida de algún hombre debido a la bravura de sus aguas.

Al llegar donde se acaba el asfalto debemos seguir la ruta a pie y cruzando el puente ascenderemos por una pista de pizarra que sube hasta el enigmático monasterio de Caaveiro. No es de extrañar que el hombre haya dejado aquí su huella durante la historia, pues el lugar se presta para ello. Dólmenes, castros, molinos, ermitas, cruceiros, castillos (Castillo de Andrade) o monasterios como el nombrado o el cercano monasterio de Monfero, son una muestra de este legado. Además el parque natural esta lleno de sendas y rutas distribuidas por estos concellos, para hacer olvidar el ajetreo y el estrés de nuestra civilización.

Río Eume

Fauna y flora

En cuanto a la fauna, mencionar la existencia de 126 especies de vertebrados, 15 de anfibios, 14 de reptiles y hasta 8 especies de peces, como por ejemplo el lobo, la marta, zorro, jabalí, corzo, ciervo, gato montés, víbora de seoane, lechuza, búho, halcón peregrino, mirlo, martín pescador, salmón, trucha, anguila…etc, etc…

Una gran variedad de especies vegetales caducifolias como pueden ser carballos (robles), abedules, castaños…y así hasta 23 especies más, pueblan las riberas del río.También muchos helechos, como la emblemática y prehistórica woodwardia, adornan el parque natural.

Monasterio de Caaveiro

La verdad es un poco triste que este paraje sea de los pocos que nos queden medio intactos en nuestra comunidad, pues Galicia hasta hace poco estaba llena de lugares semejantes. Aún así, se conservan en Galicia, pequeños valles desconocidos, que preservan aún mejor la flora y la fauna de nuestros antepasados. Sí la presión humana no fuera tan arrolladora, estos bosques hubieran llegado hasta nuestros días dispersados por toda la región. En este mismo lugar un gran embalse inundó y sepultó para siempre parte de la fraga. Hoy en día se empieza a notar la presencia industrial humana en zonas cada vez más próximas al parque y sobre todo el avance del eucalipto. Esperemos que pronto le sea otorgado la denominación de Parque Nacional, pues la verdad es que no envidia a ninguno del resto de la península.

Cómo llegar

Sin duda lo mejor es hacer a pie las rutas, aunque podemos llegar en coche hasta el corazón de la fraga, pues así disfrutaremos y nos meteremos más en la magia que emana de este bosque. Zonas de descanso, puentes de madera, puentes colgantes y arroyos formando cascadas al pie de la carretera nos dejaran con la boca abierta del maravilloso espectáculo que la naturaleza nos brinda en este lugar, tal como era hace cientos de años. Si queréis entrar al Parque Natural a uno de los puntos más enigmáticos lo debéis hacer desde Pontedeume a través de la AC-144 en dirección Monfero y tan pronto paséis por debajo del viaducto de la autopista debéis coger la DP-6902 que os llevará directos al corazón de las fragas y al mismo Monasterio de Caaveiro.

Más fotos

Localización – Mapa

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