Camino Natural del Río Barbantiño | GALICIA MAXICA


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El Camino Natural do Río Barbantiño es una senda espectacularmente acondicionada y con un sinfín de reclamos naturales e históricos, así como etnográficos, casi todos ligados a la cultura del agua, que evocó desde siempre el Río Barbantiño. La ruta forma parte de la red de Caminos Naturales del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural Marino. Comprende los municipios de Punxín, Maside y Amoeiro, estos dos separados por el Barbantiño. Desde hace siglos, el agua del Barbantiño, fue una gran fuente de recursos para los habitantes de la comarca. Prueba de ello, es la presencia de numerosos molinos y canales distribuidos en las dos orillas. Para el acceso a estas edificaciones se recorrían una serie de senderos que facilitaban el transporte del grano y el tránsito de personas. La actuación ambiental de la senda aprovechó estos viejos caminos para crear una ruta respetuosa con el medio ambiente y adaptada para mucha gente. Escaleras, puentes, y barandillas forman parte del trayecto en las dos riberas.
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Para comenzar la ruta es preciso llegar hasta A Forxa, en Punxín y acceder a la zona de baño mineromedicinal de O Bañiño, donde existen unas surgencias termales sulfurosas de 23º. Desde aquí partiremos río arriba siguiendo el camino señalizado. Pasaremos por al lado del puente de la OU-524 y atravesaremos una piscifactoría abandonada y el generador de la minicentral. Molinos sin restaurar, puentes, presas, pozas y un bosque de ribera espectacular, llenan de magia el lugar. Además de carballos (robles) y rebollos, podremos observar numerosas especies de “fentos” (helechos) y otras especies endémicas. Pasaremos por el puente metálico de la espectacular Fervenza do Barbantiño y accederemos a la boca del Pozo do Inferno. Aquí se localizan los molinos restaurados das Penas, con una pasarela metálica para acceder al mirador de la fervenza.


Desde aquí una dura subida nos conduce al Alto de San Fiz, donde nos atraviesa el puente del AVE. Al descender otra vez camino al río, nos encontramos con un freno para las aguas; la minicentral hidroeléctrica del Barbantiño, que hace que estas se remansen, justo hasta donde otro tren atraviesa el lugar, esta vez del siglo pasado, para el que se construyó un túnel para el paso del río y otro más pequeño para el paso de peatones. Atravesando este nos toparemos con el hermoso puente medieval de San Fiz. Desde aquí hasta la pequeña aldea del mismo nombre, donde no dejaremos de visitar la pequeña capilla de San Pedro. Descenderemos de nuevo al río y llegaremos a una área de descanso muy cerca de nuevo de la fervenza. Después retornaremos por la ribera opuesta a la ida. En definitiva, una espectacular ruta que permitirá disfrutar de la naturaleza, el agua y la relación cultural secular entre el hombre y el agua, que veremos en forma de molinos, minicentrales, túneles, canales, piscifactorías, pozas, aguas termales …


Nombrar el río Barbatiño y no mencionar la gran presión ecológica que ha soportado en los últimos años sería como olvidar el pasado. Esta presión comenzó a mediados del siglo XX, cuando la línea de ferrocarril que unía Ourense y Santiago atravesó el valle muy próximo al puente de San Fiz. De aquella, por lo visto, no reparaban en nada y lo de los viaductos no era muy habitual en zonas “ocultas”. Así pues se rellenó el valle para que el tren pasara cómodamente. Un túnel para el río solucionó el problema. Unos metros más abajo, se construyó a finales de los 90 una polémica presa que mermó las capacidades naturales del río y cuyas obras perjudicaron gravemente la fauna del entorno. Pocos metros más abajo, o esta vez será mejor decir más arriba, nos sobrevuela el flamante AVE, también en su dirección Santiago. Lo de más arriba quiere decir por las colosales y vertiginosas estructuras que sostienen el viaducto y que se pierden en la altura. Para la construcción de este vial, se habilitaron pistas y se deforestó toda la vegetación bajo el puente. Lo peor del caso, es que estos destierros, son abandonados, dando lugar a la proliferación de silvas y malas hierbas. Debería existir planes de recuperación bajo estas estructuras, por lo menos para conseguir un estado a medio plazo de armonía.


Cerca de la frontera de Punxín nos encontramos con el edificio del generador eléctrico y con las ruinas de una piscifactoría con la que nos “obsequiaron” los creadores de la minicentral. Otro gigantesco viaducto por el que discurre la Autoestrada do Alto de Santo Domingo, completan las agresiones necesarias e innecesarias que sufrío el hermoso Río Barbantiño.

Localización – Mapa

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