La parroquia de San Martiño de Verducido creció al borde de una antigua e importante vía comercial, una ruta cuyo pasado todavía podemos seguir a través de los puentes que cruzan el río Parada, como el Ponte Anceu o el puente de A Laxe.
Por este camino circularon personas, mercancías y también nuevos alimentos que cambiarían para siempre la vida de las aldeas gallegas. La llegada del maíz y la patata favoreció el crecimiento de la población y provocó una auténtica expansión demográfica en Verducido y en muchos otros concellos del interior.
En aquel contexto de crecimiento y prosperidad, durante el siglo XVIII, se levantó en Verducido una gran iglesia, reflejo de la importancia que había alcanzado la parroquia.

Debemos saber que existen dos parroquias con el mismo nombre y dedicadas al mismo santo: San Martiño de Verducido. Por eso, no debemos confundirlas. La protagonista de este post se encuentra en el concello de A Lama, mientras que la otra pertenece al concello de Pontevedra.

Iglesia de San Martiño de Verducido
Destacan especialmente los pequeños torreones que flanquean la portada. En uno de ellos todavía se conserva el mecanismo original del reloj, aunque el antiguo reloj fue sustituido posteriormente por otro más moderno que es el que funciona en la actualidad.
Antigua casa rectoral
Junto a la iglesia existe una antigua casa rectoral del mismo siglo.
Muy cerquita y sobre una loma tenemos la capilla de Santo Antonio da Regueira.













