Conocer Lugo es mucho más que recorrer su impresionante Muralla Romana, admirar la belleza de su Iglesia de San Pedro en Lugo, perderse por la Praza Maior o descubrir rincones llenos de historia como la Praza do Campo, el corazón de su casco histórico.
Visitar un lugar es descubrir lo que quizás no aparezca entre los grandes monumentos de las guías convencionales, pero que merece una parada en nuestro paseo. Porque a veces los detalles más pequeños son los que terminan convirtiéndose en los recuerdos más bonitos de un viaje.
Si paseas por Lugo, no te olvides de mirar hacia arriba y hacia abajo. En la rúa San Pedro, concretamente en la fachada del edificio de Correos, encontramos uno de esos rincones curiosos.

El cartero autómata de Lugo
El cartero autómata de Lugo se instaló en 2006 y nos recuerda una época en la que las noticias viajaban en sobres, las esperas tenían otro ritmo y cada carta podía guardar un pedacito de vida.
El cartero está bajo un reloj de doble cara de unos 80 centímetros. Y mide aproximadamente metro y medio, es artesanal por lo que tiene ese encanto de las cosas hechas con mimo, de los pequeños detalles que pasan a formar parte de la vida de una ciudad sin que apenas nos demos cuenta.

Este simpático muñeco rinde homenaje a todos los carteros que, durante generaciones, recorrieron las calles de la ciudad. Porque hubo un tiempo que los mensajes se escribían sin teclas y que la llegada del cartero podía cambiarte el día entero.
Pero no basta con pasar por delante para descubrirlo. Hay que levantar la mirada y observar la fachada, porque nuestro protagonista se encuentra allí arriba, esperando el momento de convertirse en el centro de todas las miradas.

Fue restaurado
En 2023, el cartero tuvo que abandonar temporalmente su rincón para recibir mantenimiento. Aunque regresó a finales de ese mismo año restaurado y luciendo de nuevo sus vivos colores. Hay elementos del patrimonio cotidiano que, aunque puedan parecer pequeños, forman parte de la memoria sentimental de una ciudad.
Este es el rincón preferido de todos los Lucenses, y al que más cariño le tienen.

¿Cuándo puedes verlo en funcionamiento?
¿Y qué tiene de especial? ¡Que no es una escultura cualquiera! El cartero cobra vida tres veces al día, gira sobre sí mismo y hace sonar su corneta para anunciar su presencia. Una pequeña representación mecánica que sorprende a quienes tienen la suerte de coincidir con ella.
Según el horario indicado, todos los días a las 10:00, a las 12:00 y a las 20:00 horas.

