En el valle formado por el río Borbén se encuentra la parroquia ponteareana de Paredes, un lugar marcado por el paisaje rural y por la presencia de su iglesia parroquial.
Iglesia de San Cibrán de Paredes
El templo que hoy podemos contemplar fue construido a finales del siglo XIX, concretamente en el año 1875. Su sencilla fachada, de apariencia neobarroca, presenta una composición sobria en la que destaca la portada de acceso.
En ella se abre un arco deprimido, sobre el que se dispone una hornacina. En este espacio aparece representada la fecha de construcción, 1875, dejando constancia del momento en que fue levantado el actual templo.
La sencillez de sus formas y la ausencia de una ornamentación excesiva le confieren un aspecto sereno, integrado en el paisaje de esta parroquia situada en el valle del Borbén.

En las esquinas de la fachada se levantan dos pináculos que enmarcan el conjunto. Sobre ella se eleva una espadaña de dos cuerpos, rematada por una cruz que corona el templo.
Aunque la iglesia actual corresponde al siglo XIX, el lugar parece guardar un pasado mucho más antiguo. Algunas referencias apuntan a la existencia de una posible capilla románica anterior, de la que se habrían conservado algunos elementos reutilizados en la construcción actual.
Entre ellos destaca una cruz entrelazada situada sobre el ápice del testero, además de algún sillar con grabados o símbolos que se relacionan con el trabajo de antiguas escuelas de canteiros medievales. Estos vestigios aportan una interesante dimensión histórica al templo y dejan abierta la posibilidad de que este lugar ya tuviera una función religiosa en época medieval.

Fiestas
Por delante de la iglesia se abre una gran explanada y hay un palco remodelado en 1982 que es utilizado para las fiestas parroquiales.














