El río Liñares, afluente del Ulla, es uno de los ríos más importantes que atraviesa el concello de A Estrada.
A poco más de tres kilómetros al noreste de A Estrada el río cruza la N-640 y a solo unos metros se conserva un puente de origen secular conocido como Ponte da Ola o Ponte Vella de Liñares.

Ponte da Ola o Ponte Vella de Liñares.
Origen
Dicen que el origen de este puente de un solo arco, a veces llamado romano, parte del siglo XVI aunque lo que vemos hoy es fruto de una restauración del siglo XVIII.
«lomo de asno»
Mantiene su calzada a dos vertientes en forma vulgarmente llamada «lomo de asno». Por aquí pasaba un camino real que desde más al norte de Cuntis se desviaba a la Estrada para después cruzar el río Liñares y enganchar en Moreira con la importante vía proveniente de O Ribeiro y que pasaba por Forcarei camino de Santiago de Compostela.

Toponimo ola
Sobre su topónimo “ola”, decir que aún no sabiendo exactamente su significado es posible que se refiera a los recipientes de barro con los que se recogía aguas de los ríos y fuentes aunque la palabra “ola” también se refiere en gallego a los remolinos formados en los ríos al pasar sobre un obstáculo.

En el momento de nuestra visita (octubre 2018) el puente presenta un aspecto deplorable y parte de su estructura amenaza con desplomarse. Tiene varios pretiles caídos y parte del arranque está derrumbado y la vegetación invade parte del puente.

Una noticia de 2016 daba esperanzas para su recuperación pues fueron adjudicados más de 25.000 para su mejora. Sin embargo poco después el concello de A Estrada renunció a la ayuda por diversas diferencias en las obras con Patrimonio.

De momento el puente espera cayéndose que alguien lo remedie e impida su desaparición total.

Actualización
Palos y cuerdas para sustituir las piedras caídas en el puente de Liñares– Noticia del 22 MAY 2026














Lamentable é o estado da ponte que cruza o río Liñares. Esta ponte, fermosa e aldraxada e abandoada polas institucións tanto locais como autonómicas, o crúo refrexo da insensibilidade polo noso patrimonio e a nosa riqueza arquitectónica. Mentras non se caia pola desidia e o desprezo, estará ahí…logo namáis será un recordo. Un triste recordo.