Por detrás de la iglesia de San Martiño de Olveira discurre O Rego das Touzas.
Un viejo camino sale del atrio de la iglesia y cruza el río por medio de un pequeño puente de piedra. No sabemos con certeza el origen de este artesanal puente, ni si pertenecería a alguna vía comercial o simplemente vecinal.
Es bien sabido que estos pequeños puentes rústicos estaban realizados en su mayoría por los vecinos de la zona para poder atajar diferentes escollos y poder acceder a zonas concretas de las comarcas. Es posible que este se construyera para das paso a los vecinos del sur cara a la iglesia de San Martiño.
Pontella do Rego das Touzas
Cruzar el río por aquí es sentir como una parte de nuestro pasado despierta con cada paso que damos.

El musgo verde fue cubriendo, poco a poco, las huellas del desgaste dejado por años de paso y de trajín.

Un bien patrimonial de enorme valor, porque representa el ingenio de quienes supieron encontrar la manera de cruzar un río sin mojarse, dejando en piedra la huella de una época y de una forma de vivir.














