Esta iglesia de San Pedro se localiza en el interior del recinto de las murallas de Lugo. Fue declarada Monumento Histórico-Artístico en el año 1931. Data del siglo XIII, aunque en el XVI fue reformada totalmente en estilo gótico.
Esta iglesia fue testigo de algunos de los episodios más convulsos de nuestra historia, aunque no siempre salió bien parada de ellos.
Durante la invasión napoleónica, sufrió especialmente las consecuencias del conflicto. Fue desvalijada e incendiada, quedando sus muros como testigos de aquellos días de guerra y destrucción. Le tocaba volverse a levantar.
El paso del tiempo y los acontecimientos fueron dejando sus huellas en el templo, pese a todo, consiguió sobrevivir y llegar hasta nuestros días como parte de la memoria y del patrimonio de este lugar.

De su época románica se conserva un claustro adosado a la iglesia junto al convento franciscano que hoy alberga el Museo Provincial.
En el interior de la iglesia de San Pedro se encuentran los sepulcros de Pedro de Trastámara, de Pedro F. Bolaño y de Rodrigo Alonso de Saavedra. Su fachada contiene una portada ojival de triple arquivolta y doble columna. Sobre ella un gran ventanal ajimezado. Pegada a la fachada se construyó la Capilla de la Orden Tercera y una torre barroca.














