Cabo Prioriño formaba parte del sistema defensivo de la Ría de Ferrol tanto del siglo XVIII como en el siglo XX.
En el siglo XX se instalaron varias edificaciones con el fin de artillar la costa atlántica y protegerla a distancia de posibles ataques de países hostiles. De esta época se conservan las baterías de O Pieiro y la base de Monte Ventoso, así como proyectores y diferentes emplazamientos para la artillería.
Dos siglos antes todo el Golfo Ártabro y más en concreto las Ría de Ferrol que era la base naval militar de la Corona, la protegían una infinidad de fuertes y piezas de artillería que defendían el interior de la ría y la bocana.

En los alrededores del nuevo puerto exterior existían hasta seis baterías del siglo XVIII que eran la de San Carlos , San Cristobal, Cariño, Canelas, Viñas y Prioriño.
Los restos de Canelas desaparecen con la construcción del puerto exterior en el siglo XXI y la de Viñas se trasladó cerca del faro del cabo. Las demás se mantienen como pueden y aún hoy podemos ver sus restos.

La de Prioriño Chicose acondicionó por la autoridad portuaria junto con las obras del puerto. Se llevó a cabo una restauración de los elementos más importantes desde el año 2004 hasta el 2011.
La fortaleza estaba muy dañada ya que sus restos se emplearon en la construcción del faro en 1857 y posteriormente del edificio de la estación del radar de comunicaciones y alguna de sus estructuras quedaron bajo estos.

Batería de Prioriño
La batería llegó a contar con 6 obuses y dos morteros además de seis cañones que alcanzaban la costa de enfrente en donde también se encontraba la batería de Punta Segaño. La diferencia de cota entre los cuartelillos frente al mar se salvaba con una rampa que implicó un gran trabajo sobre la roca. Junto a la batería está el faro, el centro de observación de naturaleza y la desplazada batería de Viñas.














