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Tarta Tatin

Soy Gastronomía de Galicia y estoy aquí para que comáis y bebáis lo mejor y en los mejores sitios. Esta cuenta dará mucho que comer y beber.

tarta de tatin

¿Sabías que el 3 de marzo es el Día Internacional de la Tarta de Manzana? ¿Y que si hay un postre representativo para ella, esa es la tarta Tatin?

Origen

Fue inventada por dos hermanas en Francia en el año 1889. Ellas dirigían un pequeño hotel hotel llamado Tatin y como curiosidad deciros que a día de hoy sigue abierto. La tarta Tatin fue hecha famosa por un repostero francés que se quedó prendado con el postre y lo popularizó en su famoso restaurante Maxim’s de Paris. Aunque son estudiosos los que afirman que el tener la tarta en su restaurante fue fruto del espionaje gastronómic,o ya que el propietario del restaurante Maxim’s en París, un tal Louis Vaudable, descubrió esta tarta durante una comida de caza. Bajo el hechizo de esta sabrosa preparación, pidió la receta y fue amablemente rechazada su petición por las dos hermanas. Molesto ante la negativa, envió a uno de sus pasteleros al Tatín, el pastelero fingió ser un jardinero en busca de trabajo… y descubrió el secreto detrás de este famoso pastel, consiguió la receta valiéndose de la inocencia de las hermanas. Aunque la bautizaron en homenaje “Tarte des demoiselles Tatin” y cuentan que así se hizo famosa la receta. Toda una trama entorno a un postre famoso. Eso es lo que muchos afirman pero la realidad del famoseo de la tarta Tatin es mucho más mundana y es que el célebre crítico gastronómico Maurice-Edmond Sailland, conocido como Curnonsky que significa el “Príncipe de los gastrónomos” fue quien hizo pasar a la posteridad este fantástico postre.

El padre de la crítica gastronómica

Publicó la receta en uno de sus libros, distribuyéndola así en París y entre todos los gourmets. Incluso se dice que inventó toda la historia, en particular la torpeza de las hermanas Tatin para divertir a los periodistas. Cierto es que las hermanas existieron, lo que dudamos es si fue fruto de una torpeza o un descuido estudiado o no tan descuido, ya que se sabía que Stéphanie era una excelente cocinera, meticulosa y que pocas veces dejaba algo al azar.

Os dejo la historia famosa de esta tarta

Una cocinera, pongámosle nombre, se llamaba Stéphanie Tatin, en un día muy ajetreado entre el ir y venir de los huéspedes de su pequeño hotel conocido como Tatin y que regentaba junto a su hermana Caroline, cuando estaba preparando una tarta de manzana para servir de postre se olvidó de colocar la masa en la base del molde antes de poner la fruta y sin percatarse de ello la puso a hornear. Una vez dentro del horno se dio cuenta del desastre y a media cocción ideó incorporar la masa a modo de tapa. Una vez cocida no tuvo prácticamente tiempo para dejar que la tarta se enfriara y tuvo que servirla todavía caliente. La consecuencia inmediata a ese “desastre” fue la absoluta fascinación de todos los comensales que la probaron y así nacía la tarta Tatin.

Podríamos bien decir que la tarta de Tatín es una variante de la tarta de manzana en que las manzanas han sido caramelizadas antes de incorporar la masa. Una tarta que se prepara al revés: las manzanas se colocan debajo y se cubren con la masa.

Tarta de Tatin

Ingredientes

Masa

  • 250 gramos de harina preferiblemente la de repostería
  • 150 g de mantequilla temperatura ambiente
  • 50 ml de leche
  • La yema de un huevo mediano
  • 15 gramos de azúcar glas
  • 5 gramos de sal (una pizca)

Relleno

  • 1,5 kg de manzanas reinetas
  • 75 gramos de mantequilla
  • 200 g de azúcar

Preparación

Precalentamos el horno a 200º C

Masa

En un bol ponemos la harina tamizada y la mantequilla. Con ayuda de las manos trabajaremos la mezcla hasta conseguir una textura homogénea. Ahora tenemos que hacer en nuestra masa un volcán y en el interior echamos la yema de huevo, la leche, la sal y el azúcar y mezclamos nuevamente con las manos hasta que sea la mezcla suave. A continuación la tapamos con film transparente (hay quién lo hace con un trapo) y la dejamos reposar en un lugar fuera de corrientes durante una hora.

Relleno

Cogemos las manzanas, las pelamos y quitamos el corazón, debes tener cerca un recipiente con agua fría y el zumo de un limón para impedir que la fruta se oxide.

Preparamos un molde para horno, debe ser circular y a poder ser de cristal. Sobre él colocaremos el azúcar y la mantequilla para el caramelo y lo haremos en el horno, pero antes debes bajar el calor a 180º. Hay quien prefiere realizarlo en fuego de gas o eléctrico para controlar mejor el caramelo, claro está que el recipiente que deberemos utilizar tendrá que ser apto para el horno, por lo que deberemos pasar después el resultante al que utilicemos. En cuanto el tiempo que nos va a llevar será no más de 15 minutos (recuerda que debe adquirir un color tirando al marrón pero no oscuro o negro, eso significaría que se nos ha quemado y deberíamos volver a empezar). Colocamos en nuestro molde de forma circular las manzanas cortadas en ocho gajos, cada una encima de ese caramelo y volvemos a poner al calor otros 15 minutos, esta vez en el horno todo. Sacamos del horno y esperamos a que se atempere. Reservamos.

Toca preparar la masa una vez pasado el tiempo de espera, es decir la hora. Ayudados de un rodillo y con un poco de harina sobre la mesa o donde la vayamos a extender, la trabajamos, y cuando la tengamos extendida y de un tamaño mayor que el molde, la colocamos por encima de las manzanas e introducimos el sobrante hacia el interior del molde, cubriendo toda la tarta, de tal forma que cuando la vayamos a desmoldar y le demos la vuelta este borde nos sirva de contención y no se caiga nada del interior.

Toca esperar entre 15-25 minutos a que la masa se dore en el horno. Pasado el tiempo la sacaremos.

Muy importante

Recuerda que antes de darle la vuelta para desmoldarle has de dejarla enfriar un poco, ni demasiado fría ni muy caliente, ese es el secreto para el buen resultado de la presentación.

Se sirve a temperatura ambiente y se puede acompañar con crema inglesa o con nata.

La tarta instructiva

En Francia se la conoce como el pastel educativo, la tarta del inicio de los pequeños, del enseñar a aprender con los fallos, del ser resolutivo, de agudizar el ingenio… Dicen que despierta en sus hijos la posibilidad de transformar sus errores en aciertos, igual que hizo la hermana Tatín Stéphanie que creo la más famosas de las recetas enmendando un olvido y solucionando el despiste. No sabemos si abrirá mentes, lo que está claro es que ayuda a pasar un momento instructivo en familia con el mejor ingrediente de todos, la confianza y el cariño y una pizca para la autoestima.

De un olvido recuperado y una tarta preparada en contra del sentido común.

Los grandes aprenden de los errores y crecen dándoles buenas respuestas y soluciones.

TARTA DE TATIN PARA NIÑOS

 

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