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Rosquillas de San Blas

Soy Gastronomía de Galicia y estoy aquí para que comáis y bebáis lo mejor y en los mejores sitios. Esta cuenta dará mucho que comer y beber.

Rosquillas de San Blas

La romería de San Blas se celebra cada 3 de febrero con la tradición de acudir a bendecir los alimentos dedicados al santo y las gargantas. Una práctica que tiene su origen en los milagros que se le atribuyen a este Santo.

San Blas, obispo de Sebaste en Armenia y mártir cristiano fue famoso por sus habilidades médicas y su facilidad para curar a las personas y a lso animales enfermos. Hizo vida eremítica vivió en una cueva en el bosque del monte Argeus, y allí tuvo su sede episcopal.

Leyenda

Según la creencia popular, San Blas salvó a un niño de morir ahogado por una espina de pescado. Desde entonces, se convirtió este santo en el patrón de las enfermedades y de los dolores de garganta.

Rosquillas de San Blas

Ingredientes

Para la masa

  • 300 gramos de harina
  • 4 huevos medianos
  • 1 cucharada de anís
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 70 ml. de aceite de oliva suave
  • 1 cucharada de azúcar
a punto de nieve

Para bañar las rosquillas de San Blas

  • 1 clara de huevo
  • 100 gramos de azúcar glas
  • Unas gotas de zumo de limón
  • 1 chorrito de anís

Preparación

Masa de las rosquillas

Mezclar todos los ingredientes

Lo primero que haremos es coger un bol profundo y grande en el que quepan todos los ingredientes. Ahora toca batir con varillas el azúcar junto con los huevos, lo haremos hasta conseguir una mezcla homogénea. Poco a poco iremos agregando el aceite de oliva virgen suave. Mezclaremos con las varillas para que se integre bien a la mezcla y seguidamente echaremos el anís, recuerda no pares de mover las varillas debe mezclarse todo muy bien.

Tamizar

Tamiza la harina y vete incluyéndola a la mezcla y a continuación le toca el turno al bicarbonato, continua mezclando. Notarás pasado un tiempo como la masa cada vez se va espesando más, llegará un momento en que no podrás utilizar las varillas, debes utilizar la mano para seguir mezclando todo.

Amasar la masa

Amasaremos dentro del bol hasta que consigamos una mezcla bien integrada, si todavía notas que la masa está pegajosa añadiremos algo más de harina pero lo haremos en la encimera donde la vamos a trabajar. Espolvorea un poco de harina en la encimera y comienza el amasado.

Después de haberla trabajado, aunque te de la sensación de que sigue pegajosa procura no añadir harina en exceso porque una vez que repose unos cinco minutos ya no lo estará. Pasado ese tiempo añadiremos un poco de harina sobre ella y en las manos y comprobaremos como nuestra masa es más manejable y ya podremos hacer una bola.

Justo en este momento pondremos a precalentar el horno a una temperatura de 165º C con calor arriba y abajo. Cogeremos la bandeja y le pondremos en ella papel de horno.

Hacer la forma de las rosquillas

Vamos a darle forma a las rosquillas para ello engrasaremos la encimera y nuestras manos con un poco de aceite. Toca dividir la bola en 15 porciones, serán nuestras rosquillas. Estiraremos cada porción haciendo un rulo largo que uniremos por los extremos. Hay otra forma de hacerlo, hacer bolas he introducir un dedo en medio haciendo la forma del agujero, debes estirarlas.

Horno

Colocaremos nuestras rosquillas en la bandeja teniendo cuidado de dejar espacio entre ellas para que no se peguen entre sí durante el horneado.

Ahora que ya están listas en la bandeja toca meterlas en el horno. Dejaremos la misma temperatura de precalentado los 165 ºC con calor arriba y abajo introduciremos la bandeja en el medio durante unos 20 minutos. Pasado el tiempo sácalas del horno y colócalas en una rejilla para que vayan enfriando.

LLegado a este punto nuestras rosquillas serían las rosquillas de anís de toda la vida, un poco de azúcar por encima para decorar y listo pero las rosquillas que estamos haciendo hoy, son las rosquillas de San Blas y son decoradas con glaseado.

Rosquillas

Cobertura

Ahora que están enfriando nos pondremos a hacer la cobertura de las rosquillas de San Blas para ello montaremos las claras a punto de nieve añadiendo unas gotas de zumo de limón. En el momento en que estén a la mitad del proceso, es decir notes que se empiezan a poner con el blanco característico pero que aún sean líquidas, añadiremos el anís sin dejar de batir. Una vez que estén montadas a punto de nieve añadiremos poco a poco el azúcar glas e iremos mezclando con mucho cuidado para que no bajen y con movimientos envolventes hasta que nuestra mezcla se integre. Ya esta lista la cobertura.

Para echar la cobertura en la rosquilla los hay que eligen el sumergir las rosquillas en él sujetando la rosquilla entre los dedos o introduciendo la rosquilla en un pincho y echándole la mezcla. A nosotros no nos gusta hacerlo así la cobertura solo es por encima de la rosquilla en las rosquillas de San Blas. Os explicamos el cómo hacerlo.

glaseado

Colocamos las rosquillas sobre la rejilla con un papel de horno debajo de la ella para no manchar y ayudándonos de una cuchara cubriremos cada una de las rosquillas con el glaseado recién hecho, solo por encima, el exceso caerá y nos quedarán unas rosquillas de San Blas espectaculares. Solo falta una vez decoradas dejar secar el glaseado bien, esto nos llevará unos minutos, recuerda no echar en exceso glaseado o tardará mucho más y dará la sensación de pegote, el glaseado el justo. Espero que os gusten

Rosquillas de San Blas

San Blas es el patrón de los laringólogos y de todo lo relacionado con las enfermedades de la garganta. El 3 de febrero se celebra su día.

Curiosidades

En muchos lugares existe la tradición y creencia de los “cordones de San Blas” , son unos cordones que se colocan en el cuello como si de un colgante se tratase. Pasados nueve días, se retira el cordón y se tiene que quemar, se cree que de esta forma San Blas protegerá la garganta de posibles catarros durante todo del año.

Como todas las festividades, el día de San Blas también cuenta con dulces típicos, entre los que destacan las populares rosquillas y la torta de San Blas que tiene su origen en Eibar (Gipuzkoa) .

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