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Patatas a la importancia con almejas

Soy Gastronomía de Galicia y estoy aquí para que comáis y bebáis lo mejor y en los mejores sitios. Esta cuenta dará mucho que comer y beber.

Arancha Roncero

Hoy os traigo una comida tradicional, patatas a la importancia, las acompañaré con almejas y un caldo de pescado que he hecho aprovechando unas espinas que tenía guardadas, espero que os guste tanto como a nosotros 🤤 un guiso muy tradicional.

Antes de nada he de deciros el origen del nombre y de esta receta. El plato surgió en la larga postguerra, en muchos hogares los alimentos escaseaban pero las patatas, sin embargo, no faltaban en muchas mesas, eran un bien necesario y asequible, y siempre presente en las huertas, por lo que cocinarlas de diferentes maneras, era la mejor opción para inventar un nuevo plato con el mismo ingrediente y claro está, no ser repetitivo. Cuando se empezó a vestir la patata con harina y huevo nació este plato tan importante. En aquellos tiempos era reservado en muchas casas para las grandes ocasiones (llevaba huevos para rebozar y no todos se podían permitir el tener gallinas, una fuente de alimento muy valorada por aquel entonces).

Este plato se popularizó en los años 40, tras la Guerra Civil. Jorge Hernández Alonso de Koketo.es supo dar importancia al plato que estaba cocinando con cariño su madre, contando el por qué de su nombre y volvió a resucitar lo que algunos habían olvidado.

Así se lo contaba su madre a él y yo os lo cuento a vosotros ahora.

En la postguerra en los orfanatos a las patatas sin más presentación que el agua en el que iban cocidas, las llamábamos patatas “viudas o pobres” cuando alguien se tomo el trabajo y los pudientes para rebozarlas cobraron tal importancia que hasta les apareció el apellido, así nacían las patatas “a la importancia”.

Una gran explicación para unas patatas a las que muchos procesamos gran cariño.

Las patatas a la importancia es una receta tradicional que a todos gusta y trae recuerdos y si aún no es tu caso, te invito a que los crees con los que más quieres y trasmitas lo que una patata supo dar en tiempos duros.

El producto estrella es un producto que todos tenemos por casa y que es siempre un buen acompañamiento económico, abundante, sano y rico.

Patatas a la importancia

Las patatas a la importancia son tiernas y muy sabrosas. Os explicaré el paso a paso como hacerlas y vosotros elegiréis el acompañamiento. El mío será unas ricas almejas.

Ingredientes

  • 2 patatas grandes.
  • Harina de trigo.
  • 2 huevos.
  • 1 cebolla grande
  • 4 dientes de ajo.
  • Una ramita de perejil fresco.
  • Azafrán si es en hebras con 5 será suficiente o un sobre
  • Caldo de pescado para cubrir las patatas.
  • Abundante aceite para freír y sal.

Acompañamiento

  • 250 gramos de almejas
  • Cebolleta muy fina picadita

Elaboración

La receta la realizaremos en dos fases, primero la fritura y después el guiso. El toque más especial lo aportará lo que hagamos en el mortero, el majado de varios ingredientes entre los que se incluye el azafrán, que aporta aroma y color al plato.

PRIMER PASO- FREÍR

Paso a paso

Lo primero que haremos es pelar las patatas (hay quién las limpia bien y nos les quita la piel, las cocina con ella) y córtalas en rodajas, deben ser bastante gruesas (grosor de 1 o 2 cm). Recuerda el cortar todas las rodajas con el mismo grosor para que se hagan por igual, es muy importante porque si las cortas con diferentes algunas se van a deshacer y otras estarán duras.

En un bol cascaremos los huevos y los batiremos bien. En un plato llano pondremos la harina de trigo e iremos pasando cada una de las patatas por ambos lados por la harina. Sacaremos el exceso de harina sacudiéndolas bien, solo queremos una capa fina. Cuando las tengamos todas enharinadas, toca coger la sartén, echaremos en ella abundante aceite y la pondremos al fuego fuerte.

Truco si no tienes termómetro para el aceite

Si tienes termómetro de cocina podrás medir la temperatura del aceite y empezar a freír cuando esta llegue a 170ºC, y si no siempre puedes echar mano a este truco: La primera patata, la más fea, la utilizaremos para probar el aceite, la echaremos en el aceite y si burbujea poco es que le falta más temperatura, ella será nuestro termómetro, la retiraremos y comenzaremos a freír.

Cuando esté el aceite toca rebozar cada patata enharinada en el huevo, pasa cada rodaja por el bol de huevo batido, escurra el exceso y échala con cuidado en la sartén. Recuerda hacerlas poco a poco y que no estén unas encima de otras, para que este plato se haga bien debes hacerlo en tandas y que cada patata tenga espacio suficiente. No le pierdas ojo a la sartén, el proceso de freír las patatas te llevará poco tiempo, poco más de dos minutos (más o menos un minuto por cada lado), cuando se doren por un lado vuelta y a esperar que lo hagan por el otro y listo, escurrimos bien y retiramos cada patata de la sartén. Recomiendo ir poniéndolas sobre un plato con papel absorbente de cocina para que se encargue de retirar el exceso de aceite. Ahora es le momento de echarles la sal.

SEGUNDO PASO – GUISAR

Ahora guisaremos las patatas.

Paso a paso

Lo primero que haremos es pelar las cebollas y picarlas no muy gruesas.
Utiliza una cazuela plana y grande para que después las patatas no estén amontonadas. Le echaremos un poco de aceite de oliva y sal, y la pondremos a fuego medio. Cuando esté caliente incorporamos la cebolla picada y la cocinaremos unos 10 minutos. Notaremos como la cebolla cambia de textura, se pone tierna y de color empieza a adquirir el característico dorado.

Ahora toca el mortero

Lavaremos el perejil fresco y utilizaremos las hojas de la ramita, a continuación pelaremos los dientes de ajo y los pondremos en el mortero junto al perejil, un poco de sal y las hebras o el sobre de azafrán. Toca machacar.

Ya tenemos la cebolla lista, así que añadiremos la mezcla del mortero y lo dejaremos cocinando unos minutos.

ÚLTIMO PASO – UNIMOS

Ahora pondremos las patatas fritas que teníamos reservadas encima de la cebolla y las cubrimos con agua o en mi caso con el caldo de pescado casero.

Caldo de pescado casero

Es muy sencillo el tener tu propio caldo casero, se puede congelar y utilizar cuando quieras. En una olla grande echamos un buen chorro de aceite de oliva y sofreímos restos de pescado (la cabeza, cola y las espinas) a fuego muy alto. Agregamos a continuación 2 litros de agua y dejamos que hiervan con todo durante más o menos unos 35 minutos y después lo colamos. Y ya tenemos listo nuestro caldo. También lo puedes hacer con el pollo (carcasa) o la carne (huesos). Puedes añadirle verduras al caldo (cebolla, puerro, zanahoria) le sentarán también muy bien, recuerda colarlo bien.

Cuando nuestro caldo empiece a borbotear bajaremos el fuego para que las patatas se cocinen a fuego suave y las dejaremos unos 25 o 30 minutos, sin remover ni darles vueltas. El líquido se irá evaporando y las patatas estarán listas en cuanto pinchen.

Recuerda siempre rectificar de sal antes de ponerlas a la mesa.

Acompañamiento almejas

He añadido a las patatas a la importancia unas ricas almejas. Las almejas estarán listas muy rápido y las haremos en el mismo caldo de las patatas, les llevará hacerse unos 8 minutos más o menos, lo notarás cuando abran todas. He puesto unas cebolletas picaditas por encima a la hora de presentar el plato, si lo prefieres en vez de cebolleta, perejil picado por encima.

Espero que os hayan gustado estas patatas a la importancia y hagáis muchos platos con ellas porque son el mejor acompañamiento para tus platos.

Otros acompañamientos

Podéis acompañarlas con pollo y su caldo o con carne, con unos mejillones o unos ricos huevos fritos, todo le sienta bien, y es que por eso son tan importantes las patatas en la cocina. Tan simples y tan importantes.

En instagram soy @Aranchauno

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