Hace poco os hablamos de una actividad industrial romana de gran importancia en la costa sur de Galicia, las salinas. Visitamos en O Seixal, un yacimiento parcialmente excavado.
Cerca del yacimiento en el que entendimos el proceso de salinización, están las salinas rupestres de Camposancos.
Hace muchos siglos antes de la llegada de los romanos, ya existía aquí una actividad similar, mucho más humilde pero con una historia fascinante detrás.

Salinas rupestres de Camposancos
Qué son
Las salinas rupestres son pequeñas pías (pilas) esculpidas artesanalmente en conjuntos de rocas e incluso en rocas sueltas. Estas pías tan solo cuentan con un par de centímetros de profundidad.

Para qué se utilizan
La función de estas era la producción de sal normalmente para consumo propio y abastecimiento de pequeñas aldeas. Su uso era simple, se llenaban de agua y esperaban que el sol y el viento hiciera el resto y depositará sobre ellas buenas cantidades de sal tan importantes en aquella época.

S.I o II a. C.
Datar la antigüedad de las pías salineras es difícil, hay quién las sitúa cronológicamente en la Edad de Bronce e incluso en los siglos I o II a. C.

En la actualidad
En la actualidad en la zona de Camposancos la Asociación Naturalista Baixo Miño (Amabam) catalogó en la segunda década del siglo XXI más de 30 pías prerromanas.
Las pías están por todo el litoral, unas próximas al mar y otras alejadas casi cien metros.

Puestas en valor y señalizadas
Las pilas que adornan este post son un conjunto grande situado junto a la residencia Santa Tecla y hace unos años fueron puestas en valor y señalizadas.

Las Salinas rupestres de A Lagoa no son el único caso de salinas rupestres prerromanas, en la desembocadura del Miño y en la costa norte de Portugal tenemos varios ejemplos.












