Pazo de Liñares | GALICIA MÁXICA


El concello de Lalín esconde varias muestras de pazos señoriales que demuestran el pasado nobiliar de esta comarca que fue habitada por grandes linajes y personajes ilustres de gran relevancia.

Uno de estos pazos se situa en San Martiño de Prado, muy cerca del trazado denominado Camino Sudeste o Mozárabe que se trata de la continuación por tierras gallegas de la conocida Vía de la Plata. Muy cerca de aquí confluían el Camiño de Inverno, que llegaba desde Ponferrada evitando el duro trazado invernal que circulaba por O Cebreiro, y el antes nombrado Camino Sudeste que provenía de Dozón. A continuación se dirigía a Silleda por el hermoso Ponte Taboada.

La buena comunicación que proporcionaban estos caminos fueron aprovechados para la construcción del Pazo de Liñares a finales del siglo XVII. Así se construyó un majestuoso pazo barroco que albergaría la familia de los Taboada, siendo fundado por Álvaro Núñez Taboada. Sin embargo ya tenemos noticias de la propiedad de los Taboada a principios del siglo XVI cuando se nombra el “Casal y Torre de Liñares” como un antiguo pazo construido con los restos del Castillo de Vilaboa, destruido por los Irmandiños.

Mantuvo entre sus muros a esta familia hasta el año 1920 y fueron muchos los personajes ilustres que pasaron temporadas alojados en el mismo. Ejemplos de estos son Ramón Cabanillas, Otero Pedrayo o la misma Emilia Pardo Bazán quién o bautizó como el Palacio del Recuerdo.

Además fue cuna de un personaje ilustre de esta comarca, el aviador Joaquín Lóriga Taboada, un referente de la aviación nacional, nacido en 1895 quién fue mundialmente reconocido por su vuelo de Madrid a Manila en 1926 que fue realizado en 17 etapas y 33 días.

A partir de 1920 el pazo va cambiando de propietarios entrando paulatinamente en decadencia y poco a poco va perdiendo su esplendor hasta tal punto que se cuenta que uno de sus últimos dueños se lo jugó en una partida de cartas y lo perdió. Su nuevo dueño fue incapaz de mantenerlo y el abandono fue definitivo en las últimas décadas del siglo XX.

En el año 2002 fue adquirido por el Concello de Lalín y declarado BIC en 2009. Con una gran apuesta por él el concello comenzó su rehabilitación en el año 2011 y en 2014 fue abierto al público para poder ser contemplado no solo el pazo y su arquitectura sino también las exposiciones permanentes que alberga como el espectacular y singular MUSEO GALEGO DAS MARIONETAS.

Además diversas salas del pazo albergan el Centro de Gestión del Conocimiento Arqueológico con actividades relacionadas con la arqueología de la comarca. El conjunto museístico es denominado Espazo Liñares.

El pazo se sitúa en un entorno rural rodeado por un muro perimetral en donde nada más entrar nos sorprenderá su fachada con sus balconadas y los escudos de los Churruchaos, los Condes de Lemos y de los Taboada. También nos sorprenderá la majestuosidad y grandeza de la secuoya que adorna el patio. Hasta hace poco existía un magnolio que un temporal dejó maltrecho y el cual ya no podremos ver. En esta también veremos la capilla del pazo.

Se trata de un pazo de grandes proporciones y planta rectangular y buena cantería. En la fachada posterior destaca su fantástica balconada de cinco arcos de medio punto.

Su interior destaca por la buena restauración y los restos arquitectónicos que se pudieron conservar, como su majestuosa “lareira” o la pila de origen románica la cual estaba revestida con vieiras. Destacar también las curiosas pilas en la planta baja en donde los caballos se alimentaban. Junto al pazo se mantienen las casas de servicios, dos hornos y un hórreo además de los restos de una fuente-pozo y un lagar.

Sin duda, el Pazo de Liñares y su espacio museístico es un lugar que no debe pasar nadie por alto y que todos en nuestras visitas a Lalín debemos conocer.

Más fotos aquí


MAPA – LOCALIZACIÓN

Deja un comentario