El río da Fraga conocido como regato dos Tres Regueiros, nace en las proximidades del monte de Baredo, en Baiona. Monte Baredo es una elevación que alcanza los 433 metros de altitud. Desde allí comienza un corto recorrido de unos 4,5 kilómetros hasta encontrarse con las aguas de la ensenada Bombardeira.
Es precisamente en su tramo final, durante los últimos 800 metros, donde podemos disfrutar de esta bonita ruta junto al río.
Ruta
El recorrido se acondicionó recientemente y cuenta con un paseo de madera que sigue el curso del agua. Este paseo permite adentrarnos en este pequeño espacio natural de una forma cómoda y tranquila.
La ruta apenas presenta dificultades, por lo que resulta adecuada para disfrutarla sin prisas. Os recomendamos sentirla con todos los sentidos, escuchando el sonido del agua y descubriendo la vegetación que acompaña al río.
Un pequeño paseo en el que el Fraga se convierte en el protagonista y nos muestra una cara más verde y tranquila de Baiona.

Se ha aprovechado el paseo de madera para cubrir y esconder el colector de aguas residuales que discurre paralelo al regato y que llega hasta el mar. Como tantos otros ríos de Galicia y debido a la economía de subsistencia del pueblo gallego, las corrientes de este río han servido para la ubicación de varios molinos de agua, utilizados para moler el grano y que antaño eran la base de la economía de muchas comarcas de Galicia. Tres se reconstruyeron y cinco más se han conservado como nos han llegado hasta nuestros días desde quizás hace doscientos años. Cogulado de Arriba, del Medio y de Abajo, son los nombres que reciben los tres reconstruidos.

La ruta se encuentra señalizada y cuenta con paneles informativos al principio y al final del recorrido. Las aguas del regato discurren por un bonito entorno natural que ha permanecido en óptimas condiciones aún a pesar de la presión del urbanismo localizado en ambas riberas.
Recomendamos hacer la ruta de los molinos de Baredo siguiendo el curso de las aguas, pues podremos observar el final del río, en donde este junta sus aguas dulces con las saladas aguas del mar. El único inconveniente es la presencia del necesario puente de la PO-552 que eclipsa esta desembocadura.

Además del valor etnográfico, cabe destacar la riqueza faunística, la cual se ve representada con la presencia de aves como el cárabo, el autillo, lavanderas, colirrojos y gaviotas. Entre los anfibios destacan la rana verde y salamandras como la común y la rabilarga. La proximidad de mar hace que también podamos observar, en su desembocadura, gaviotas y cormoranes. Ratas, topos y erizos completan la fauna mamífera. La flora está representada con retamas, tojos, helechos y sobre todo destaca una especie intrusiva que ha poblado buena parte de las dos riberas ,como lo es el lirio de agua o vulgarmante conocido como cala (Zantedeschia aethiopica).














Ser Gallego es muy importante,pero nacer en Orense ha sido un premio.Encontrar estas paisages
para quien vive lejos nos hace vivir momentos sin par.Muchisimas gracias por las publicaciones,y que vengas mas.