Fervenza de Uma

Fervenza de Uma y ruinas central hidroeléctrica

El río Uma esconde lugares dignos de estar entre los más hermosos rincones de todo el concello de Salvaterra de Miño. Uno de ellos y el más especial, es el conjunto formado por las ruinas de la central hidroeléctrica y la Fervenza de Uma.

La pena es que están olvidados y por desgracia existen varios factores que afectan gravemente a este enclave natural. Este sitio pide a gritos una puesta en valor, ya que de lo contrario corre el riesgo de desaparecer.

Uma

Una ruta bien planeada por este tramo del río Uma crearía un excelente recurso para esta zona de Salvaterra de Miño, que políticamente y al igual que Vilacoba, se hallan separadas del resto del concello. Además, Uma conserva un gran patrimonio histórico excepcional distribuido por toda la parroquia.

Llegar hasta la Fervenza de Uma se puede convertir en toda una odisea, y eso que existían una red de caminos con incluso tramos empedrados que llevaban directamente a la central hidroeléctrica y hasta la cascada de Uma. Seguirlos hoy en día no es tarea fácil debido a la maleza que las cubren y parte de ellos están caídos. Un poco de desbroce en los accesos bastaría para dar un poco de vida y valor a este lugar.

Fervenza de Uma

Como acabamos de decir, no nos fue sencillo llegar a este lugar, pues carecíamos de datos concretos de su ubicación y de cómo llegar. Así que nos fuimos a la aventura guiados por los comentarios de Felix Fernández, a quién le agradecemos que nos advirtiera la existencia de este rincón.

Río Uma

Lo intentamos dos días seguidos, uno desde la orilla norte y otro desde el lado sur. El primer día, a pesar del estado de los caminos, no nos fue muy complicado llegar a la central, y aunque se veía la fervenza desde las ruinas, no fuimos capaces de cruzar el río Uma y localizar la entrada a la cascada. Puedes mojarte, pero la maleza y las silvas te van a complicar el paso por la otra orilla.

Por ello, al día siguiente lo intentamos desde un camino que salía de la carretera que ascendía hacia Finzáns. Seguimos el camino hacia el valle del Uma pasando por un molino abandonado y nos encontramos con un espectáculo terrible. Las cortas sin ningún tipo de actuación posterior habían dejado el lugar completamente devastado. Sobre el río había un gigantesco eucalipto cortado y montones de ramas secas esparcidas de otros árboles convertirán el lugar en una gran hoguera si nadie lo remedia. 

Molino en el Uma

Debemos cruzar el río y para ello existen unos rústicos pasos de piedra de edad contemporánea que nos permitirán pasar sin mojarnos si el río no lleva mucha agua. Por culpa de las ramas secas cortadas, no se puede continuar bien por la orilla del Uma, pero sin conseguimos pasar veremos un molino con un canal que recogía el agua un poco más arriba. No encontramos un camino que nos llevará más arriba y por ello volvimos a los pasos sobre el río. 

Desde aquí sale un cortafuegos que da paso a una línea eléctrica que tiene pinta de que hace poco fuera reformada. Es una buena pendiente, pero era la única forma que se nos ocurrió para intentar llegar hasta los pies de la cascada de Uma.

Río Uma

Subimos la gran pendiente hasta el poste eléctrico y desde allí tocó probar suerte. Descendimos sobre la maltratada ladera del río y probando y saltando árboles quemados de pasados incendios, conseguimos descender justo hacia los pies de la Fervenza de Uma. En el descenso nos encontramos incluso una estructura de piedra, como si de un camino se tratara, pero por desgracia deshecho y oculto por la maleza.

Mereció la pena, por lo menos a nosotros. No es una gran cascada, pero es un lugar realmente hermoso. La Fervenza de Uma forma una cascada de tres saltos que salvan una altura de unos 8 metros. A sus pies, una hermosa poza nos valdrá para refrescarnos. Desde allí veremos las ruinas de la central, a la cual se podría llegar, aunque parecía dificultoso debido a las silvas de la orilla del río.

Central hidroeléctrica del Uma

A la central hidroeléctrica que aprovechaba el desnivel del río Uma en donde se forma la cascada llegamos desde Finzáns, una aldea ubicada sobre un antiguo castro conocido como Castro O Coto das Viudas.

Interior central eléctrica de Uma

Descendimos un camino hacia lo profundo del valle del Uma, aunque sabíamos que antes nos íbamos a encontrar con otro valle más pequeño perteneciente a uno de sus afluentes, el Regato da Fraga.

Puente del Regato da Fraga

No sabíamos cómo íbamos a cruzar este pequeño regato, aunque por su tamaño no parecía muy complicado. En las ortofotos que habíamos visto anteriormente los caminos parecían despejados, nada más lejos de la realidad.

Puente Regato da Fraga

Al llegar al río, nos encontramos sorprendentemente un puente de piedra, muy similar a uno que conocimos hace poco en Muíños. Se trata de una gran y alta estructura de mampostería con un simple paso de agua como si de una puerta se tratara. Un hueco en uno de sus laterales permitía el paso del agua hacia un canal probablemente para el trabajo de algún molino situado río abajo. 

A destacar la cascada que se formaba a los pies del puente, que aunque no pudimos verla como quisimos, salva unos seis metros. Debemos tener mucho ojo con el regato en este tramo, pues se encaja profundamente en un pequeño cañón con caídas verticales de más de diez metros.

Creemos que este puente permitía el paso hacia la central hidroeléctrica en el pasado y más cuando apreciamos que un camino empedrado parece continuar. Sin embargo, la maleza sobre este nos hará estar muy atentos al trazado, ya que parece perderse.

Un poco más adelante asciende a la izquierda una pista llena de tojos que nos llevarían hasta la antigua cámara de carga, una estructura cuadrangular de piedras que recogía el agua proveniente de un canal del río Uma para dejarla caer por un tubo hacia la central hidroeléctrica. Pero no es este el camino que debemos tomar para llegar hasta las ruinas de la central.

Por fin dimos llegado a las ruinas de la central eléctrica del Uma. Se trata de una edificación de dos plantas en donde el cemento era el protagonista de la construcción, de ahí su estado deplorable. No quedan muchos restos en su interior, pero observamos que el piso de arriba hasta tenía chimenea.

No sabemos nada de su cronología, pero por su aspecto diríamos que su origen se remontaría a los años 30. Tampoco os podemos contar mucho de su abandono, pues carecemos de datos. Por la foto del vuelo americano de mediados del siglo XX, diríamos que está en funcionamiento y su cubierta parece estar en buenas condiciones.

Riesgos y amenazas

Los incendios de los últimos años han dejado el bosque malherido, y aún son muchos los troncos caídos que nos encontraremos. Esto ha provocado que crezcan libremente silvas y xestas que ahogan y deshacen la estructura del antiguo camino de piedra. Y como del pasado no aprendemos,  la zona cercana al río está llena de árboles cortados y una gran cantidad de ramas secas están esperando arder de nuevo.

El paso de la línea eléctrica permitió la construcción de un estrecho cortafuegos, aunque para ello el movimiento de tierras y piedras hacia la ladera del río fue enorme.

No hay señalización y ni siquiera hay camino de acceso. Es una pena, pues el río Uma esconde grandes secretos esperando ser rescatados.

Castro O Coto das Viudas

En Uma hay por lo menos dos castros, el propio Castro de Uma en el Monte Calvario y el castro que existió entre Finzáns y O Outeiro, también llamado Castro O Coto das Viudas. Daros una vuelta por Finzáns, ya que si estáis familiarizados con los restos de castros, seguro que os sorprenderán diversas estructuras.

Finzáns

Santo André de Uma

La parroquia está llena de patrimonio histórico distribuido por toda ellas. Molinos, cruceiros, petos, casas del siglo XVIII y muchos otros recursos nos esperan.

En la iglesia y cementerio de Uma

Más fotos

Mapa – Localización

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