Circo de los Muchachos

El país de los muchachos, Benposta

Quizás una de las frases que más representa al circo de los muchachos es su «los fuertes abajo y el débil arriba», una metáfora que trasladaban a nuestra vida porque los fuertes deberían siempre aupar a los más débiles y no nos referimos en altura. Hoy me apena que una ciudad que nació como punto de encuentro y fomento de valores entre los más jóvenes esté en este estado de abandono. Un bien que ya no brilla como antaño pero que nos hace respirar esa lucha por el cambio y ese sueño de muchos.

El circo de Benposta fue una pequeña ciudad en la que los más pequeños eran los protagonistas, ellos eran el cambio en un mundo en el que los valores se tambaleaban y en el que los más desfavorecidos tuvieron en la ciudad de los muchachos su paraíso particular. Se hicieron grandes, famosos y supieron transmitir un gran mensaje de unidad, cooperación y amor. Allá dónde llegaba el circo de los muchachos llegaba la alegría y luz. Cada niño era un artista con su número especial que regala en cada actuación más que una sonrisa, su crecimiento personal.

Tenían en la ciudad sus propias leyes, su propia moneda «a coroa» y una jerarquía en la que todos eran jefes de un movimiento altruista por el cambio. Tenía alcalde propio nombrado por la asamblea y la ciudad también contaba con casa do concello, iglesia, museo, policía… y con educación para ellos en cada esquina porque cultivar la mente y tener oficio era su mejor herramienta para la lucha, mejor que os lo cuenten ellos.

El padre Silva fue la cabeza pensante del proyecto, también las manos y el corazón. Por bandera y orgulloso su modelo de circo que fue instaurándose en diferentes partes del mundo siendo lugar de acogida para niños y aportando para lo mismos un futuro. Muchos se aventuran a decir que el espejo del famoso circo del Sol, a día de hoy el de Colombia, sigue sus pasos transformando la autoestima dañada que traen en la maleta los niños y convirtiéndola en las mejores intenciones y en su crecimiento personal.

Por aquel entonces solo había dos escuelas circenses, una en Ourense y otra en Moscú, la nuestra se comió el mundo con su luz porque nada más bello que los niños viviendo el mejor de los sueños que a fin de cuentas es el de todos.

Diferentes culturas y razas que se convirtieron en la misma y que no entendían ni de color de la piel ni de lenguas que separan, ni de diferentes edades o diferentes historias porque todos formaban parte de un todo bien estructurado, les unía un común sentir: cambiar en el mundo la injusticia y recaudar fondos para su obra ejemplar.

La Ciudad de los Muchachos se localiza en Bemposta, Ourense, y fue fundada en 1956 por el padre Jesús Silva junto a 15 chavales y una moto, así cuenta ya su leyenda. También dicen que el Circo de Benposta fue refugio de los hijos de los fugitivos del régimen franquista, hasta en el centro estuvieron acogidos los hijos de ministros del Japón. Ocho años después nacía en la misma ciudad una escuela de circo que fue la primera de España y la segunda del mundo. Los objetivos estaban claros, llevar alegría y distracción allá donde fuesen y con lo recaudado en los espectáculos lograr conseguir fondos para la institución. El circo de los muchachos se ausentó de nuestra tierra siete años ya que el circo se marchó de gira por Europa, América, Asia, Japón. Como muchos decían en aquella época viajaron «desde Nueva York a Tokio pasando por París». En total actuaron en más de 80 países del mundo. Cuando regresaron a Galicia se trajeron en la maleta una vida de experiencias y mucho más famosos que en sus inicios. En el año 1975 y coincidiendo con el regreso presentan su primer espectáculo en San Sebastián.

Pero la Ciudad de los Muchachos no sobrevivió a la muerte de su fundador en 2011. Su final fue muy doloroso, un derrame cerebral lo postró seis meses en una cama entubado y sin posibilidad de mostrarnos ni su sonrisa, su sueño se fue apagando y muriendo con él. Nadie fue capaz de tomar las riendas de semejante proyecto.

Las deudas del Circo de Benposta superaban los tres millones de euros y hacían imposible su continuidad. Más de la mitad eran pagos a la Seguridad Social, que acumuló el circo de los muchachos durante décadas. Recordemos que Benposta, la Ciudad de los Muchachos, llegó a acoger a miles de huérfanos y refugiados llegados de todo el mundo, sin más ayuda que la de todos los que formaban parte del proyecto que con su trabajo conseguían buenamente apoyo para que su ciudad luciera.

En el centro había enseñanza académica y una de las primeras escuelas audiovisuales: Por tener llegó a tener hasta un canal de TV, es aquí donde surgió la primera escuela de cine de Galicia.

Benposta parece hoy una ciudad dormida, el fantasma de lo que fue campa a sus anchas por el recinto. Solo lo asusta las únicas actividades que todavía se realizan en el recinto y que son los festivales de rock homenaje, como el Reperkusión, en el que son habituales Manu Chao o Emir Kusturica director de cine, guionista y músico serbio.

Carpa del circo de Benposta

Ya la carpa del circo se va desnudando con el paso del tiempo pero los acróbatas de la vida no pierden ni la concentración ni el equilibrio porque soñar por lo que es justo nunca fue para los que no supieron hacer equilibrismo.

A día de hoy el panorama pinta feo, en enero la empresa ahora propietaria de los terrenos reclamó judicialmente el desalojo de los 25 habitantes que aún quedan en el Circo de Benposta aferrándose a los recuerdos y a su hogar porque al fin y al cabo Benposta siempre fue de ellos. Son aquellos chavales que Silva consideraba como sus hijos que se muestran reacios a abandonar su casa, su proyecto de vida.

Nada pudo hacer, ni ofreciendo mucho más en la subasta un antiguo muchacho, hoy en día empresario, que quería continuar el proyecto del cura ya que fue adquirido por otra empresa. El gobierno local de Ourense rechazó proteger la finca de Benposta en el futuro Plan de Urbanismo como pedían la oposición y el empresario. A día de hoy la finca está adjudicada a una empresa de autocares por 412.000 €, recordemos que el muchacho reclamó judicialmente la anulación de la subasta y mejoró la oferta a 615.000 euros.

Mientras tanto podéis visitar «El Museo Circo de los Muchachos» de Lunes Viernes 17 a 20 h.

La entrada en la página Galicia Máxica.

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