Molino de As Maquías

El gran molino que agoniza

No será milenario, ni tendrá una refinada arquitectura ni una decoración sublime. Sin embargo se trata de unos de los más extraordinarios molinos de agua del sur de la provincia de Pontevedra en cuanto a su tipología. Para nosotros es una joya patrimonial y hace años era mucho más que eso para los habitantes de la comarca.

Sus ruedas molían maíz continuamente y su techo daba cobijo a los propietarios que lo daban todo por él y por su buen funcionamiento. Era lugar de reunión, de celebración, de intercambio de opiniones, un lugar en donde se juntaban las gentes de los alrededores para venir a moler su maíz que con tanto mimo cultivaban y que tanto ayudó a la subsistencia del medio rural en aquellas épocas tan difíciles.

Es el denominado Muíño das Maquías, situado en Zamáns, en el concello de Vigo y forma parte del conjunto etnográfico de Os Muiños de Seoane. Se salvó de milagro de la construcción en el siglo pasado del embalse de Zamáns ya que se sitúa a orillas del río Vilaza a muy pocos metros por debajo de la presa.

Hemos querido acercarnos hasta él, para ver si algo había cambiado para bien. Pero no hubo suerte, la cosa está peor cada vez que vamos.

Conocemos muy bien este molino y ya hace muchos años que los visitamos por primera vez. Lo recordamos a finales de siglo restaurado, señalizado, impoluto… Era un orgullo de muestra patrimonial etnográfica.

Pero el tiempo pasó y este no perdona y más ante la gran indiferencia de las autoridades competentes que parecen cerrar los ojos antes este gran molino. Hoy en día languidece bajo la espesura del valle del poco bosque que queda en Zamáns ya que hace mucho tiempo que nadie parece hacerse cargo de él. Su techo se desmorona y u flamante pórtico que se encontraba anexo a la construcción ya hace tiempo que no existe y de no ser por la buena cantería del Muíño das Maquías a estas alturas no habría aguantado. Los paneles informativos desaparecieron también hace años y así se han mantenido hasta hoy.

No se puede restaurar todos los molinos, hay cientos, quizás miles repartidos por nuestra geografía. Pero hay algunos que merecen una mayor dedicación y una mejor conservación.

Seguiremos esperando, esperando a esa noticia que algún día nos acerque una pequeña esperanza para su salvación, aunque la cosa por desagracia no pinta bien.

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