El Castillo de Pambre: El olvido continua

Hace dos años fuimos a conocer el único castillo que se había salvado de las Guerras Irmandiñas del siglo XV. Imaginaos la rabia contenida del pueblo que hartos de la presión feudal llegaron a destruir casi todas las fortalezas de la región. Pero lo que no destruyeron los rabisosos irmandiños lo va destruir el abandono, el olvido y la dejadez. Ya poco más puede aguantar casi seis siglos después. Sus muros que han querido resistir maltrechos hasta hoy para que podamos apreciar aquellas históricas estructuras y aprendamos un poco más de los errores de aquella época no resistirán sino se remedia pronto. Se trata del fabuloso castillo de Pambre.
El anterior dueño del castillo lo donó en herencia a los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres de Vigo, una organización que os lo aseguro, esos si se lo merecían, por que la labor del Padre Donaire poco o nada tiene que ver con otras acciones del clero en Galicia. Hemos estado en sus locales y hemos visto la buena obra que realiza y que desde aquí apoyamos firmemente. Está claro que ellos no podían hacer nada respecto al castillo y por eso la Xunta se lo compró a esta organización. Nefasta la tardanza de la Xunta en el pago a los Misioneros que tardó lo suyo, mientras a esta organización se les quería cortar la luz por impago a acreedores.
Hace unos meses leímos que la Xunta había adjudicado una partida de 2.000.000 de euros para la consolidación, musealización y puesta en valor del Castillo de Pambre. Pasamos cerca y no dudamos en acercarnos. Pues bien, el panorama fue desolador. El castillo sigue igual que hace dos años, bueno peor después de 700 días de abandono. Una cinta cutre impedía el acceso a la capilla aunque no se apreciaba ninguna obra, seguro que por peligro de derrumbe de algún elemento.Lo demás igual, igual. Pero ¿Qué es lo que están haciendo? Y lo encontramos… Resulta que las obras han comenzado por el adoquinado del camino de acceso al castillo del exterior. Vaya, parece que es lo más urgente. Debe ser para que podamos llegar decentemente y rápidamente a una fortaleza antes de que se derrumbe y que se encuentra llena de hierbajos trepadores que se comen y enredan sus estructuras, pues ni siquiera se ha acometido ninguna acción en este sentido y por dentro hasta podremos saber lo que se siente cuando te acaricia alguna planta de la familia de las Urticaceae.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *