MENU MOVIL
ÚLTIMOS SITIOSEL BLOG DE GALICIAMUSEOS DE GALICIAMAPA CONCELLOS NOTICIAS DE GALICIAPÁGINA PRINCIPALFIESTAS GASTRONÓMICAS DE GALICIAFIESTAS HISTÓRICAS DE GALICIAVINOS DE GALICIACASAS RURALES EN GALICIA

Galicia GALICIA MAXICAMáxica

Bienvenidos a la web de Galicia Máxica, un lugar donde podremos admirar aquellos rincones de Galicia que, sea cual sea su razón, estén rodeados de un halo de magia, misterio y belleza. Esta página pretende ser un compendio de todas esas maravillas que esconde Galicia y que muchas veces no valoramos ni respetamos como se merecerían. Poco a poco, sitio a sitio, pretendemos hacer de esta web un lugar donde se encuentren todas esas joyas de nuestra geografía. Queremos conocer y proteger nuestra tierra y que los demás puedan admirarla.
27
Agosto
2014

Hoy vamos a realizar un pequeño recorrido por tres emplazamientos históricos nobiliarios para incluirlos en www.galiciamaxica.eu. Empezamos por uno del cual solo se conservan las ruinas de sus muros y de varias dependencias, así como las bases de la torre de homenaje. Se trata de los restos del Castelo da Lúa que se encuentran en la parroquia de Taragoña, en Rianxo, en la desembocadura del Río do Té. Hace menos de 200 años aún era posible ver su torre y gran parte de sus murallas pero poco después fue utilizado para la construcción de templos y otras edificaciones de la comarca. Aún así veremos multitud de sillares con las marcas medievales de los “canteiros”...

Fervenzas de Galicia Molinos de Galicia Monasterios de Galicia Puentes de Galicia Yacimientos de Galicia Castillos de Galicia Cabos de Galicia Iglesias de Galicia Ruínas en Galicia Pazos de Galicia Montes y Miradores de Galicia Playas de Galicia Parajes Natutales de GaliciaHórreos y Cruceiros de Galicia
PontevedraLugoA CoruñaOurense

Mapa de Galicia Máxica

Ver mapa más grande

Para ver este mapa en Google Maps pincha aquí. (Recomendado para dispositivos móviles)

LEYENDA
Miradores Cementerios Hórreos
Fervenzas Cuevas Iglesias
Molinos Cruces y cruceiros Industrias s.XX
Aldeas y lugares abandonados Embalses y presas Areas Recreativas, parques
Sendas y paseos Dólmenes, mámoas y menhires Construcciones tradicionales
Lugares de interés natural Monumentos Minas
Instalaciones militares Faros y cabos Monasterios y conventos
Ermitas y capillas Playas Fluviales Montañas
Castros Fuentes y lavaderos Museos
Marismas y humedales Otros puntos de interés Pazos y casas señoriales
Formaciones rocosas Petroglifos Playas
Puentes Iglesias góticas, románicas y prerrománicas Ruínas de fortificaciones y atalayas
Santuarios y Catedrales Parques infantiles y esparcimiento Termas, baños calientes, balnearios
Restos romanos o prerromanos Altos y montañas Lugares históricos sin identificar
Puentes, pontellas y pasos        

¿Quieres este mapa para tu web o blog? Tan solo tienes que copiar el código siguiente y pegarlo en el lugar de tu blog donde quieras que aparezca:

<iframe src="https://mapsengine.google.com/map/u/0/embed?mid=zJSngIkXHkLo.kR1GnxjOSn44" width="640" height="480"></iframe><p>Creado por <a href="www.galiciamaxica.eu">www.galiciamaxica.eu</a><p>
Puedes cambiar el tamaño modificando el "width" (alto) y el "height" (ancho).
BUSQUEDA EN LA WEB
Pazo de Vista Alegre
Residencia del responsable de la fundación de Vilagarcía
Castelo da Lúa
Restos de una fortaleza junto al mar
Pazo de Oca
El Versalles Gallego

HISTORIA DE GALICIA

Para conocer Galicia mejor es importante también conocer su historia, por que sin ella Galicia tan sólo sería una pedazo de tierra con unos límites que alguién en el siglo XIX quiso que así fueran. Sin embargo Galicia no tiene límites, es mucho más. Ya hace siglos, el NO de la Península se diferenciaba culturalmente del resto de pueblos de la Meseta y del Mediterráneo. El propio clima hacía que las costumbres se adaptaran a él, a su naturaleza, a su magia ... Ese noroeste adoptó pronto una denominación, que con ligeras variaciones, llegaría hasta nuestros días. Sus dimensiones políticas también variarían debido a las segregaciones y uniones de los futuros reinos peninsulares hasta formar los límites políticos de la actual Galicia. El origen del topónimo que desembocó en el actual es un misterio. Algunas hipótesis hablan de antiguas reinas y dioses celtas, otras de galos, de gallos, del color blanco ... Creemos que nunca sabremos su verdadero origen. Hoy en día se le denomina Galicia o Galiza y esto es lo que verdaderamente importa. Lo que sí sabemos es que ya los romanos dieron nombre a nuestra región, englobando todos los pueblos de NO en la misma zona: Gallaecia. Pero antes de los conquistadores romanos, ya habitaban la tierra gentes llegadas de los más recónditos lugares, gentes que permanecían en la región desde hace miles años. Prueba de ello son los yacimientos, por ejemplo, situados a orillas del Miño y en sus afluentes. En alguno de estos, como en Arbo (Pontevedra), se han localizado restos de utensilios que, a falta de pruebas concluyentes, podrían tener más de 400.000 años y podrían haber sido utilizados por otra especie de homínido, como el llamado Homo Heidelbergensis. Miles de años después, el paleolítico y el mesolítico nos traería nuevas formas de vida y de cultura, como lo demuestran muchos hallazgos distribuídos a lo largo de Galicia. Recientemente, en la cueva de Eirós, en Triacastela (Lugo), se han encontrado unas pinturas rupestres que podrían ser las primeras manifestaciones artísticas de Galicia y de todo el noroeste peninsular. Se estiman una edad de más de 14.000 años, aunque hasta las pruebas radiológicas no sabremos su verdadera antiguedad.

Después llegó el Neolítico, sobre el 4500 y 1800 ac. Con él aparecieron los primeros grabados rupestres, más conocidos como petroglifos. Estos fueron evolucionando hasta llegar a las famosas espirales o laberintos. (ej: Mogor). Otro ejemplo del neolítico son los numerosos enterramientos en forma de dólmenes y mámoas. Apareció el hierro poco después, con lo que la población nómada comenzó a establecerse en zonas fijas, zonas que les proveerían de alimento y abrigo y de todo lo que fuera necesario. Para ello dominaron la agricultura y la ganadería y se comenzarón a fabricar las primeras casas de caracter permanenente. Se desarrolla el comercio (aunque ya existía hace cientos de años atrás) y con él se extienden las relaciones con el mundo mediterráneo y con el atlántico: Fenicios, griegos y otros pueblos mediterraneos dejaron huellas de su presencia en Galicia. Sin embargo el aporte de estas comunidades fue muy escasa, aunque hay quién llegó a asegurar que Galicia tiene un pasado clásico y que los griegos formarían una de sus mayores "polis" en Galicia. Después del siglo X a.c. los movimientos demográficos en Europa debido al clima y a las presiones de otros pueblos, hacen que diversas civilizaciones crucen los Pirineos para recalar en el NO peninsular. Ejemplo de ellos fueron tribus celtas que según la leyenda, fueron guiados por la Vía Láctea en su discurrir de Este a Oeste, para por fin llegar al fin del mundo conocido. Con ellos entraron otras tribus que se esparcerían por la península y que adoptarían en general el nombre de íberos. Los pueblos celtas se mezclaron con los autóctonos y crearon una cultura común, conocida como Cultura Castrexa, en honor a sus poblados que conocemos como castros y que se repartieron por toda Galicia llegando a varios miles. A pesar de ser una región rica en minerales y recursos naturales, por estar alejada de Europa, Galicia nunca fue objetivo de los grandes imperios hasta que llegaron los romanos (s. II a.c.). Sus ánimos de expansión hicieron que su poder se extiendera hasta nuestra comunidad. Sin embargo nadie en Roma hubiera pensado que conquistar y pacificar el NO de la Península les hubiera costado ni más ni menos que 200 años, ya que no fue hasta el año 19 a.c cuando se desarrolló la batalla final en el conocido y enigmático Monte Medulio. Sin embargo la población local terminó por adaptarse a las costumbres y lengua de los conquistadores, aunque ello no significara la pérdida total de la cultura que en Galicia existía. Tres siglos después del nacimiento de Cristo el Imperio empezaba a tambalearse y varios pueblos de la Europa central y oriental amenazaban con descomponer el poderío romano. Así fue como en una fría noche del 31 de diciembre del 407, los pueblos bárbaros cruzaron el Rhin, en busca de nuevos territorios para comenzar una nueva etapa. Los suevos deambularon por el NO de Francia durante dos años para después proseguir el camino hasta llegar a Galicia. Esta tierra les gustó y bajo pacto, después roto, con los romanos, decidieron asentarse creando su capital en Braga, en Portugal, después de recorrer la región saqueándola. Se dice que solamente llegaron unas 40.000 personas, de las cuales sólo habría apta para el combate unos 10.000. El resto serían mujeres, niños y ancianos que dejaron su tierra para empezar una nueva vida. Por tanto se hace difícil pensar que este pueblo pudiera ejercer un gran dominio sobre la población galaico-romana, sobre todo del Norte de Galicia. Aún así no fue necesaria la celebración de grandes batallas ya que la población local acogió de una manera más o menos positiva la invasión, ya que para algunos era una manera de librarse de las cargas de impuestos que los señores romanos imponían. Por ello es fácil que los gallegos defendieran en la medida de lo posible sus pertenecias y a sus seres queridos ante la amenaza del nuevo reino suevo. Es posible que la población se escondiera y organizara desde los conocidos como "castellum", que eran pequeñas fortificaciones localizadas en puntos estratégicos desde donde se dominaban grandes áreas y se establecía comunicación visual con otros "castellum" de las proximidades. El reino suevo en Galicia es una época muy poco estudiada e incluso contamos con lagunas de casi cien años en el que ni siquiera conocemos el nombre de ningún rey. Posiblemente la población gallega ya empezaba a sufrir las consecuencias del vacío de poder que debía haber en Galicia por medio de los primeros señores territoriales. En el siglo VI, los visigodos, vencieron a los suevos y unificaron los reinos en uno solo. La capitalidad en Portugal y la escasez de suevos propició, a buen seguro, la permanencia de muchas costumbres y tradiciones en la región. Otra invasión menos conocida y pacifíca que la de los suevos, propició que llegaran hasta el Norte de Galicia una gran cantidad de bretones provenientes de las islas de la Bretaña. Se dice que pudieron ser entre 50.000 y 80.000, el doble que los suevos, y que se establecieron diseminados por el norte de la comunidad. Más adelante, la península sufrió otra invasión en el 711. Esta vez les tocó a los árabes cruzar el estrecho. Pero su relación con Galicia es muy escasa y tan sólo se limitó a las razzias continuas de saqueo por toda la región. Esto evitó de nuevo la pérdida de las costumbres y una nueva organización con otras zonas del NO para una posible reconquista. Existen numerosos escritos árabes y europeos en donde a los cristianos de la península se les considera "gallegos" y el éxito de la reconquista se debió en gran parte a la gran población galaica. Sin embargo la capitalidad de los reinos del norte se ubicarían en Asturias y en la Meseta, en zonas supuestamente mejor comunicadad. La reconquista y la formación de los reinos peninsulares hizo que a los señores pudientes de la comunidad les fueran otorgados tierras y más poder con lo que llevó a la dictadura feudal que amargó y oprimió durante siglos a los habitantes de Galicia. A finales del primer milenio un hecho cambió el futuro de la historia de Galicia: el descubrimiento del cuerpo del Apóstol Santiago, quién presuntamente había predicado en Galicia. Esto hizo que se iniciara una corriente de peregrinaje hacia Santiago, de gentes provinientes de toda la península y de toda Europa.

Con ellos llegó su cultura y su arte, como el gran románico que cuajó espléndidamente en nuestra comunidad. Durante los siglos siguientes el románico y el gótico llegaron a esta región remota que estaba ya dominada por grandes señores feudales que oprimían al campesino a base de grandes impuestos. Estos se benficiaban de los enfrentamientos entre los sucesores de las coronas de Asturias y León a base de nuevas concesiones y más poderío a cambio de ayuda. Entre hijos primogénitos, bastardos, hijas únicas, divorcios y bodas de compromiso, los recientes reinos se unían y se dividían constantemente. Incluso Galicia llegó a proclamar su propio Reino durante el siglo X a manos de Ordoño, hijo de Alfonso III de Asturias, quién repartió con Ordoño y sus hermanos Fruela y García, Asturias, Castilla y Galicia. En el siglo XV la opresión feudal hizo que la sociedad gallega reventara protagonizando uno de los episodios más emblemáticos de la historia de Galicia: La revuelta Irmandiña. Hartos de esta opresión, el pueblo se unió apoyado por el clero y por algún hidalgo y propició la destrucción de casi todos los castillos de la comunidad. Sin embargo los efectos inmediatos de la revuelta duraron poco, ya que señores como Pedro Madruga (posible Cristobal Colón para algunos), hicieron picadillo la revuelta, y una vez aplacada mandaron construir los castillos de nuevo a los sublevados. Sin embargo, esta rebelión no fue en vano, sirvió para que muchos señores territoriales de la Península y de Europa fueran perdiendo y cediendo poder por miedo a rebeliones similares y así poco a poco iría desapareciendo el poderío feudal. Sin embargo su poder sería tal que incluso alguno se atrevió incluso hasta enfrentarse a los propio reyres. La llegada de los Reyes Católicos acabaría con esto y con muchas fortalezas en el territorio gallego y con ellos se irían sus señores. Desde aquella, nos incluímos en el reino de Castilla definitivamente, aquel que desembocaría en la actual España.

El siglo XVI el decaimiento del peregrinaje y otras causas, provocaron una crisis en toda la región. Esto sumado a las invasiones de los piratas, de los ingleses y otros que no cesaron de saquear nuestras costas y que se llevaron gran parte de nuestra riqueza. La introducción y consolidación de los nuevos cultivos en los siglos anteriores, como el maiz y la patata, provocó que Galicia tuviera superpoblación en el siglo XVII- XVIII. Así, el siglo XVIII fue un siglo de despegue para la economía de Galicia que que alcanzó grandes niveles en materia textil, como el caso del lino. Otras industrias también adquirieron gran importancia. Pero la llegada de otros tejidos de fuera más baratos, como el algodón y sobre todo los altos aranceles que desde el centralismo de la meseta se imponía a la industria y a los puertos gallegos a favor de los puertos del sur, provocó que esto se fuera perdiendo paulatinamente. Para rematar la faena les tocó el turno a los franceses (s.XIX) que recorrieron Galicia saqueándola plaza a plaza.

Sin embargo en Galicia los franceses sufrieron su primera derrota a manos del pueblo. Tal como llegaron fueron expulsados en muy poco tiempo. La superpoblación gallega y la falta de recursos económicos provoca el comienzo de la emigración gallega. Fueron miles los que se embarcaron a América en pésimas condiciones y miles los que se repartieron en otros países del mundo tambíen. Vayas donde vayas encontrarás un gallego.

El siglo XX fue para Galicia una época de crecimiento poblacional e industrial, , sobre todo en la costa, aunque escasamente de crecimiento económico. Ciudades como Vigo y A Coruña aumentaron su población de una manera drástica y decisiva para colocarse como grandes urbes en apenas unos pocos lustros. El sector naval estaba en auge y las factorías instaladas junto al mar dinamizaron enormemente la economía. Sin embargo en otras zonas la población se vió forzada a seguir emigrando a países en busca de trabajo. Después, la guerra civil y la dictadura que truncó en parte el normal desarrollo de la lengua materna de los gallegos y oprimió a muchas familias.

Hoy Galicia es una comunidad que cuenta con 2.795.422 habitantes y ocupa una extensión dentro de noroeste de España de 29.574 km2, con la mejor marca de entidades de población por kilómetro cuadrado, ni más ni menos que una 1 por km2. Galicia es una mezcla de aportaciones históricas de pueblos y culturas, que han sabido adaptarse y amoldarse a las ya existentes dentro del territorio gallego. Así, hoy tenemos una tierra que por sus características, quizás geográficas, ha sabido mantener y desarrollar durante miles de años una cultura común, diferenciada, en parte, del resto de la Península. Por eso no podemos hablar de un origen común, de un sólo pueblo. Galicia es todo lo que ha llegado hasta nuestros días y eso es lo que debemos intentar conservar. No debemos discutir de donde venimos, sino... hacia donde vamos.

SÍGUENOS

LugoA CoruñaOurense

Galicia Máxica

contacto@galiciamaxica.eu

Galicia

Página escrita, creada y dirigida por:

María Rodríguez Serantes y Alberto Alonso de Dios

"Dedicamos esta páxina ós nosos fillos, xa que nas súas máns agarda o futuro da nosa terra. "

Creative Commons License
GaliciaMáxica.eu by Alberto Alonso de Dios is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License

contacto@galiciamaxica.eu

GALICIA 2014